Cuestionan al SMSEM por opacidad y abandono mientras crece el desencanto docente en el EdoMéx

Críticas apuntan a falta de rendición de cuentas, tolerancia a “aviadores” y escasa defensa de los derechos laborales, en un contexto de caída en la vocación magisterial.
Staff
TOLUCA, Estado de México.– En medio del acto protocolario donde la gobernadora Delfina Gómez Álvarez recibió los pliegos petitorios del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México y del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, crecieron las voces críticas hacia el desempeño del gremio estatal, señalado por miles de docentes como un sindicato distante, opaco y más enfocado en sus cúpulas que en sus más de 80 mil afiliados.
Aunque el discurso oficial destacó el diálogo, el respeto institucional y la atención a las demandas del magisterio, en el terreno cotidiano persiste una percepción distinta entre profesores mexiquenses: acusan que el SMSEM no rinde cuentas claras sobre el manejo de las cuotas sindicales, ni transparenta el destino de los recursos que durante años han aportado los agremiados.
A esta inconformidad se suma un señalamiento recurrente: la existencia de “aviadores” en plazas sindicalizadas, es decir, personas que cobran sin ejercer funciones docentes. De acuerdo con docentes consultados, el sindicato ha guardado silencio frente a estas prácticas, lo que consideran una omisión grave en la defensa de la legalidad y de los derechos laborales de quienes sí cumplen con su trabajo en las aulas.
“El sindicato debería ser la primera línea de defensa del maestro, pero hoy parece más preocupado por mantener privilegios que por corregir abusos”, coinciden algunas voces del sector educativo, que además denuncian una dirigencia alejada de las bases.
El evento encabezado por la mandataria estatal también contó con la participación del secretario de Educación, Miguel Ángel Hernández Espejel, quien aseguró que los pliegos petitorios serán analizados con apertura y sentido humanista. Sin embargo, para muchos docentes, el problema no radica únicamente en las condiciones laborales, sino en la representación sindical que debería respaldarlos.
Este desgaste institucional ocurre en paralelo con otro fenómeno preocupante: la disminución en el interés por estudiar carreras relacionadas con la docencia. Escuelas normales y programas de formación educativa registran una baja en la demanda, reflejo de la precarización, la incertidumbre laboral y la pérdida de atractivo de la profesión.
Especialistas advierten que, si no se corrigen las fallas estructurales tanto en el sistema educativo como en la representación sindical, el impacto podría ser de largo plazo, afectando la calidad educativa y la disponibilidad de nuevos maestros en el Estado de México.
Mientras el gobierno estatal reitera su disposición al diálogo, el reto de fondo parece estar dentro del propio sindicato: recuperar la confianza de sus agremiados, transparentar sus finanzas y asumir una defensa real del magisterio en un momento en que la vocación docente enfrenta uno de sus periodos más críticos.












