Trump declara emergencia nacional por Cuba y abre la puerta a aranceles a países que suministran petróleo a la Isla

La firma de esta orden representa una escalada significativa en la política estadounidense hacia Cuba, con posibles repercusiones tanto regionales como bilaterales
Staff
Washington / 29 de enero de 2026 — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves una orden ejecutiva en la que declara una “emergencia nacional” respecto a Cuba y autoriza la creación de un sistema para imponer aranceles adicionales a bienes importados desde cualquier país que suministra petróleo a la isla caribeña, según un comunicado oficial de la Casa Blanca.
La medida no específica de inmediato qué países serían sancionados ni fija una tasa concreta de aranceles. En cambio, establece un mecanismo técnico bajo el cual el Departamento de Comercio en consulta con el Departamento de Estado y otras instancias determinará qué países venden o proveen petróleo directa o indirectamente a Cuba, y luego recomendará al presidente si se deben aplicar gravámenes “ad valorem” a sus exportaciones a Estados Unidos.
El decreto, que según el texto entra en vigor de forma inmediata, se apoya en la declaración oficial de que las políticas y acciones del gobierno cubano representan una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior estadounidense. El documento menciona además supuestos vínculos de La Habana con naciones y grupos que Washington considera adversos, sin detallar en qué se basan esas evaluaciones.
La medida ocurre en un contexto de creciente presión estadounidense sobre Cuba. Desde principios de enero de 2026, tras una operación militar en Venezuela que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro, los suministros de petróleo venezolano histórico proveedor de la isla se han interrumpido, lo que ha agravado la ya frágil situación energética cubana. Reportes internacionales señalan que la isla tiene reservas de petróleo apenas para unas pocas semanas.
México, que en 2025 fue uno de los principales proveedores de crudo a Cuba tras la caída de los envíos venezolanos, ha visto una reducción y pausa en sus entregas en las últimas semanas. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha defendido que cualquier suministro de petróleo ha sido una decisión soberana y en algunos casos humanitaria, aunque también ha enfrentado presión diplomática y económica por parte de Washington.
Desde La Habana, autoridades cubanas han criticado la iniciativa estadounidense, calificándola de coercitiva y carente de legitimidad moral, y han rechazado intromisiones en sus relaciones comerciales. Por su parte, sectores políticos en Estados Unidos han respaldado la orden como un instrumento para intensificar la presión sobre el régimen cubano.
Analistas advierten que el efecto práctico de la orden dependerá de cómo se identifiquen y sancionen países proveedores de petróleo a Cuba y de si esos aranceles se implementan efectivamente. Las implicaciones para las relaciones comerciales de Estados Unidos con socios como México y otros posibles proveedores siguen siendo inciertas. También surge el interrogante sobre cómo responderán los gobiernos afectados y si la medida incidirá en la frágil situación económica de Cuba, que enfrenta cortes de energía y escasez de combustibles.
En suma, la firma de esta orden representa una escalada significativa en la política estadounidense hacia Cuba, con posibles repercusiones tanto regionales como bilaterales, aunque su ejecución concreta aún está por definirse












