Percepción negativa persiste sobre la atención hospitalaria en el Edomex: saturación y demoras, los principales flagelos

A pesar de anuncios de inversión en equipamiento, encuestas del INEGI y quejas ciudadanas revelan que una parte significativa de la población mexiquense percibe deficiente la atención en hospitales públicos, con problemas de saturación, largos tiempos de espera y desabasto recurrente como los más señalados.
FIRR
Toluca, Edomex.- La atención en los hospitales del Estado de México enfrenta una percepción mayoritariamente negativa entre la población, según datos de encuestas nacionales y reportes constantes de usuarios. La saturación de servicios, las demoras en consultas y cirugías, así como la falta oportuna de medicamentos e insumos, son los principales reclamos que erosionan la confianza en instituciones como el IMSS, ISSSTE e ISSEMyM.
La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, que consulta trimestralmente a la población de 18 años y más en áreas urbanas, incluye consistentemente “hospitales saturados o con servicio deficiente” entre las problemáticas urbanas relevantes. En ediciones recientes (2025), este indicador mostró incrementos estadísticamente significativos en varios periodos, alcanzando menciones de entre el 34% y más del 40% en mediciones nacionales previas. En municipios del Edomex como Ecatepec, Toluca, Nezahualcóyotl y Naucalpan, la percepción se agrava debido a la alta demanda poblacional.
De acuerdo con el Panorama de la Salud 2025 de la OCDE, solo el 56% de los mexicanos se declara satisfecho con la disponibilidad de atención médica de calidad, por debajo del promedio de la organización (64%). Esto refleja brechas estructurales en capacidad instalada, oportunidad de servicios y calidad percibida, situación que se replica con fuerza en el Estado de México.
Usuarios reportan frecuentemente esperas de meses para especialistas, suspensiones de tratamientos (como hemodiálisis en algunos periodos) y desabasto de medicamentos para enfermedades crónicas. En redes sociales y medios locales, abundan testimonios de derechohabientes que denuncian negligencias, falta de equipo y sobrecarga en unidades del IMSS e ISSEMyM. Casos recientes incluyen protestas por falta de luz en centros médicos o cobros irregulares en servicios subrogados.
En el Edomex, las instituciones de seguridad social concentran la mayor demanda. Estudios previos, como análisis de percepción de calidad de la atención (basados en encuestas nacionales de los 90 y 2000), ya destacaban que el trato personal, los tiempos de espera y la exhaustividad del diagnóstico son determinantes clave. Los usuarios de servicios públicos perciben más frecuentemente mala calidad en comparación con los privados.
Autoridades estatales han informado inversiones históricas en equipamiento médico y acciones para fortalecer la atención, como brigadas móviles y programas de especialidades. Sin embargo, la percepción ciudadana no ha mejorado de manera significativa, lo que genera una migración hacia servicios privados donde la calificación es mejor, aunque no exenta de críticas y un aumento en la desconfianza hacia el sistema público.
Expertos y colectivos de pacientes advierten que esta brecha impacta directamente en la salud poblacional: descompensaciones por falta de continuidad en tratamientos, saturación de urgencias y costos adicionales para las familias.
El reto para las autoridades es no solo ampliar infraestructura, sino mejorar la experiencia del usuario mediante mayor abasto, reducción de listas de espera y transparencia en la gestión. Mientras persistan los cuellos de botella, la percepción de una atención hospitalaria deficiente seguirá siendo un lastre para la calidad de vida en el Edomex.












