Estado de México

Adiós con dignidad, pero sin romper la maldición: México cae ante Inglaterra y se despide del Mundial 2026 en octavos

 En un partidazo lleno de drama, goles y polémica en el Estadio Azteca, la Selección Mexicana fue eliminada por Inglaterra (3-2) en los octavos de final del Mundial de 2026. Un gran esfuerzo local que ilusionó, pero que nuevamente confirma que el techo del Tri sigue siendo la ronda de 16.

FIRR

Ciudad de México, 5 de julio de 2026.- La fiesta terminó en lágrimas. México, anfitrión y con todo a su favor, dio una batalla épica pero cayó 3-2 ante una Inglaterra sólida y letal en los momentos clave. Jude Bellingham brilló con un doblete temprano, Harry Kane amplió desde el penal y, pese a la reducción a 10 hombres por la expulsión de Jarell Quansah y un cierre agónico con 11 minutos de adición, el sueño tricolor se apagó en casa. 

Fue un partido de alto voltaje, retrasado por una hora por el clima, que reflejó las luces y sombras del proceso de Javier Aguirre. México mostró garra, llegada y carácter para remontar parcialmente, pero pagó caro los errores defensivos y la falta de contundencia ante un rival con más jerarquía individual.

Inglaterra salió con todo y en los primeros minutos ya ganaba 2-0 con los goles de Bellingham. México, aturdido, reaccionó tarde. El descuento llegó por parte local, pero Kane, desde los once pasos, puso el 3-1. En la segunda parte, con Inglaterra en inferioridad numérica, el Tri apretó y acortó distancias, pero el reloj y las intervenciones de Jordan Pickford fueron más fuertes. 

La eliminación marca el fin de la carrera internacional de Guillermo Ochoa, un histórico que se despide dejando todo en la cancha. El Azteca vibró como nunca, pero el “quinto partido” que no se conseguía desde 1986 volvió a quedar en el terreno de la ilusión.

México llegó a octavos con una fase de grupos impecable (victorias ante Corea del Sur, Sudáfrica y Ecuador sin recibir gol), rompiendo una racha negativa de 40 años en eliminatorias directas. Eso merece reconocimiento. Sin embargo, ante un rival europeo de primer nivel, las mismas fallas de siempre, desconcentraciones  y dependencia de figuras individuales salieron a la luz. 

La afición sueña con más. El Mundial en casa era la gran oportunidad para dar el salto histórico a cuartos. No se logró. Ahora viene el análisis profundo: ¿fue suficiente la preparación? ¿El estilo de Aguirre da para competir con las potencias? La ilusión creció, pero la realidad golpeó de nuevo.

México se va con la frente en alto tras un gran partido, pero con la amarga sensación de que, una vez más, el mundo del fútbol le recordó sus límites. El camino continúa, pero la maldición de los octavos persiste.

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