Abuso de poder en horario laboral: Alcalde de Metepec, Fernando Flores Fernández, acude a audiencia judicial con equipo del Ayuntamiento en días y horas hábiles

Bajada: Mientras los contribuyentes de Metepec pagan sueldos y operan servicios públicos, el presidente municipal panista se presenta a una audiencia por presunto abuso de autoridad acompañado de funcionarios municipales, evidenciando el uso indebido de recursos públicos en un caso que expone prepotencia y falta de accountability.
FIRR
Metepec, Estado de México – En un claro ejemplo de cómo el poder se ejerce sin escrúpulos en el municipio, Fernando Flores Fernández, alcalde de Metepec, se presentó este viernes 3 de julio a una audiencia de formulación de imputación en los juzgados de Almoloya de Juárez, acompañado no solo de su equipo legal, sino de parte de su staff del Ayuntamiento, en pleno horario laboral.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) busca vincularlo a proceso por los delitos de abuso de autoridad y lesiones, derivados de los hechos ocurridos el 4 de junio en el Club Deportivo La Asunción. Según las investigaciones, Flores irrumpió violentamente en el lugar junto con hombres armados (incluidos escoltas), generando un altercado que dejó a un ciudadano lesionado. Un juez ya le impuso medidas cautelares, como la prohibición de acercarse al club.
Lo más grave es el contexto: el edil y parte de su equipo municipal destinaron tiempo laboral pagado por los ciudadanos a resolver un problema personal que involucra presunto abuso de poder. Imágenes y reportes confirman que llegó escoltado y con funcionarios, lo que plantea serias dudas sobre el uso de vehículos oficiales, personal de seguridad y horas-hombre que deberían destinarse a atender las necesidades reales del municipio: seguridad, servicios públicos, agua, pavimentación y más.
Este no es un hecho aislado. Flores Fernández, reelecto en 2024 por la coalición PRI-PAN-PRD, ha mostrado un patrón de actuar con soberbia. Tras el incidente en el club del cual es socio, ofreció disculpas públicas, pero las acciones de la Fiscalía demuestran que los hechos van más allá de un “conflicto familiar” o “llamado de ayuda”. La irrupción con escoltas armados huele a abuso de autoridad en su máxima expresión: un alcalde que confunde el municipio con su feudo personal.
En redes sociales circulan análisis de las microexpresiones de Flores durante su comparecencia: mirada evasiva, ojos vidriosos, labios apretados y una compostura forzada que, según expertos en lenguaje no verbal, delatan tensión, preocupación reprimida y resignación ante las consecuencias de sus actos. No es para menos: un proceso penal que podría escalar y manchar su imagen de “empresario exitoso” convertido en político.
Preguntas sin respuesta
• ¿Cuánto costó a los metepequenses esta salida del alcalde y su equipo en horario laboral?
• ¿Se justificó el ausentismo de funcionarios públicos con “asuntos oficiales” o fue un uso descarado de recursos?
• ¿Por qué un alcalde con escoltas armados necesita irrumpir en un club privado para “resolver un conflicto”?
La duplicidad del plazo constitucional otorgada por el juez pospone la decisión de vinculación a proceso hasta el 8 de julio. Mientras tanto, Fernando Flores asegura ser “totalmente inocente” y continuar al frente del gobierno municipal. Declaraciones que suenan huecas ante la evidencia y el malestar ciudadano.
Este caso no solo cuestiona la conducta de un servidor público, sino el modelo de impunidad que persiste en Edomex. Los habitantes de Metepec merecen un alcalde que rinda cuentas, no uno que use el cargo y los recursos públicos para resolver sus asuntos personales con prepotencia. La Fiscalía y la ciudadanía deben exigir consecuencias reales. La reelección no es un cheque en blanco para abusar del poder.













