ESPACIO ELECTORAL

POR Eleazar Flores
TRUMP V.S. PAPA LEÓN XIV
PROTESTANTE CONTRA CATÓLICO-. Más allá de la diferencia religiosa de ambos, -protestante y origen migrante del magnate y católico el pontífice-, hay más ángulos de análisis de estos líderes con imagen antagónica, punitiva la del primero, y pacifista la del REPRESENTANTE DE PEDRO.
Donald Trump, multimillonario inversor yanqui con raíces alemanas, -de ahí su conducta hitleriana de arrasamiento-, antagónica una vez más, con la de Robert Francis Prevost, nacido en Illinois, quien de cardenal peruano ascendió a PAPA LEÓN XIV, con apoyo de otros menos el de Trump, como presume el supremacista.
Por lo visto, para Donald su “dios” es el dinero, pues cuando su padre Frederick murió, siendo dueño de la inmobiliaria Trump Management, dijo “mejor, así me quedaré con la empresa”, según texto de sus propias redes sociales.
En cambio, al obispo de Illinois Robert Francis Prevost la jerarquía católica, encabezada entonces por el Papa Francisco, -de origen argentino-, le descubrió una positiva actividad pastoral, tanto que lo envió a la diócesis de Chiclayo en Perú, cuyo apostolado fue reconocido con un ascenso al purpurado CARDENALICIO.
Por si le faltara otro frente de guerra, además de Venezuela, Irán y Cuba, entre otros, el economista Trump abrió el sábado uno más, ahora contra el Vaticano, dirigido específicamente al obispo de Roma, el doctor en Teología, Papa y líder de millones de católicos en el mundo, León XIV.
La enajenación supina del cuadragésimo séptimo presidente de la Unión Americana, -ya fue el 45 en el cuatrienio del 20 de enero de 2017 al 20 de enero de 2021, llegó a la sima, -sí con s no con c,- cuando por medio de sus redes sociales envió una postal asumiéndose como jesucristo, -también con minúscula-, dizque salvando gente.
Esta imagen y confusas justificaciones posteriores del empleador del saludo con la suástica, lejos de mejorar, empeoraron la percepción del mandatario norteamericano más cuestionado, incluso por muchos de sus INCONDICIONALES, algunos de los cuales hasta le han renunciado ya, a cargos claves del primer nivel de su gobierno.
Se preguntará con razón, la DISCRETA reacción del clero mexicano que, en honor a la verdad la hubo, pero muy tibia, semejante a la de Miguel de la Madrid ante la catástrofe del TEMBLOR DE 1985, de ahí que se justifique, en ocasiones, la poca atención mediática a la Confederación del Episcopado Mexicano. CEM.
Conste que por espacio, y para no contaminar un tema tan serio como la confrontación Trump-Papa León XIV, no se tocó la vida privada del magnate yanqui, renglón tan discutido y discutible, tanto que ni los tribunales lo han cerrado, seguramente por amenazas abiertas de Trump contra los jueces respectivos.
Con todo, el BELICISMO seguirá, por desgracia, al tiempo.












