POR: EL HUSMEADOR

¡Basta de Negligencia Mortal! La vialidad “Las Torres”: Un Basurero Rodante que el Edomex Abandona a su Suerte
En pleno 2026, cuando el Estado de México presume avances en infraestructura con proyectos como el Tren Interurbano El Insurgente surcando el segundo piso de la Avenida Solidaridad Las Torres, la realidad en el suelo es un caos absoluto. Esta vialidad, que conecta municipios clave del Valle de Toluca como Zinacantepec, Toluca, Metepec, San Mateo Atenco y Lerma, se ha convertido en un símbolo de la incompetencia gubernamental. Baches profundos, basura acumulada bajo los puentes y un descontrol total en el tránsito de camiones y motocicletas que ignoran restricciones a toda hora, especialmente en picos de tráfico. ¿Quién responde? Nadie, al parecer. Esta es una denuncia urgente: las autoridades estatales, encargadas de vigilar el contrato de Prestación de Servicios (PPS) con la concesionaria PRODEMEX, deben actuar ya o renunciar de una vez por todas. Recordemos los hechos. La Vialidad Las Torres fue modernizada bajo un esquema PPS adjudicado en 2011 a PRODEMEX, con un contrato que se extiende hasta el 28 de febrero de 2036. El gobierno estatal paga millones mensuales –hasta 78 millones de pesos en periodos recientes, ajustados por inflación– para que la concesionaria se encargue del mantenimiento integral, operación y limpieza.
Sin embargo, los reportes ciudadanos y periodísticos de los últimos meses pintan un panorama desolador. En febrero de 2026, vecinos denunciaron un tiradero masivo en el camellón de Las Torres, donde se deposita basura sin control, generando encharcamientos, riesgos sanitarios y obstruyendo el tránsito.
Los bajo puentes, en particular, son un foco de infección: escombros, residuos y hasta estacionamientos improvisados en los camellones convierten estos espacios en basureros a cielo abierto, afectando la imagen del Valle de Toluca y la salud pública.
Pero la negligencia va más allá de la suciedad. Empresarios del Valle de México reportan gastos anuales de hasta 760 mil pesos por daños en sus vehículos debido a baches crónicos en vialidades como esta, obligándolos a invertir recursos propios ante la inacción oficial.
Y qué decir de la falta de vigilancia: a pesar de las restricciones explícitas para camiones pesados y motocicletas –diseñadas para evitar accidentes en una arteria de alto flujo–, estos vehículos circulan impunemente a toda velocidad durante horas pico. Solo en diciembre de 2025, se reportó un choque entre dos camiones de carga en Las Torres y Díaz Mirón, paralizando el tráfico y exponiendo la ausencia total de patrullaje.
Meses antes, en octubre, un accidente fatal entre motocicletas en el cruce con Colón cobró la vida de una mujer, Montserrat, en plena colonia Ocho Cedros.
¿Dónde están las autoridades? ¿Por qué no se aplican multas o se instalan operativos permanentes? El Gobierno del Estado de México, a través de la Secretaría de Comunicaciones y la Dirección General de Vialidad, es el supervisor directo de este contrato. Ellos pagan, ellos verifican –o deberían–. Pero los rezagos viales en municipios clave hacia 2026 demuestran un fracaso sistémico: obras inconclusas, deterioro acelerado y una supervisión fantasma.
PRODEMEX recibe miles de millones para mantener la vialidad en óptimas condiciones –con beneficios proyectados como reducir tiempos de traslado de 45 a 20 minutos–, pero la realidad es un índice de rugosidad vial que grita abandono. Si la concesionaria incumple, ¿por qué no se aplican penalizaciones? ¿O es que el gobierno prefiere mirar para otro lado mientras los ciudadanos arriesgan su vida diaria? (No quiero pensar que hay moche para hacerse de la vista gorda)
Esta no es solo una crítica; es una denuncia pública. Las autoridades responsables –desde la gobernadora Delfina actual hasta los funcionarios de vialidad– deben rendir cuentas inmediatamente. Vigilen el contrato, exijan cumplimiento a PRODEMEX y restablezcan el orden en Las Torres.
Si no pueden con esta tarea básica, renuncien. El Valle de Toluca no merece más basura ni más promesas vacías. ¡Es hora de actuar, o váyanse! Los ciudadanos estamos hartos de pagar por un servicio que no existe.












