Política en Violeta: La Red de Macarena y la Miopía Legislativa en Salud

Por: Malva
La salud pública en el Estado de México no se gestiona; se simula, se negocia y, peor aún, se hereda como botín político. Mientras miles de familias mexiquenses padecen el desmantelamiento de un sistema sanitario atrapado en la transición coja hacia el IMSS-Bienestar, quienes deberían fiscalizar y exigir cuentas operan desde una comodidad alarmante.
La actual Legislatura local padece de una miopía selectiva y una complicidad total. Es inadmisible el desconocimiento absoluto que muestran las y los diputados sobre el diseño, operación y evaluación de la política pública en salud.
Legislar no es tomarse la foto en comisiones; es entender que despojar al ISEM de sus hospitales escuela y dejar al Centro Estatal de Trasplantes (CETRAEM) como un cascarón vacío sin quirófanos propios es un crimen burocrático que cuesta vidas. Pero en el Congreso local prefieren mirar hacia otro lado, validando con su silencio la incompetencia.
Esta ceguera legislativa es el caldo de cultivo perfecto para que persistan las redes de cinismo. ¿Cómo se explica, si no es por una omisión cómplice, que la actual Secretaria de Salud, Celina Castañeda de la Lanza, mantenga intacto el enclave de su antecesora?
La sombra de Macarena Montoya Olvera sigue proyectándose con total impunidad sobre el ISEM. La exsecretaria no se ha ido; mantiene un equipo operativo leal en posiciones clave que le facilita acceso a información privilegiada, recursos y control institucional.
El colmo del descaro y del conflicto de interés es la permanencia del Doctor Gildardo Cortés Julián al frente del CETRAEM, quien no solo es una pieza clave de esa estructura que dejó la anterior gestión, sino que además es su pareja sentimental.
La salud de los mexiquenses entregada a una estructura de afectos, cuotas y complicidades de alcoba, operando a la vista de una Secretaría de Salud sumisa y una Legislatura analfabeta en políticas públicas.
El fraude técnico se consuma en el terreno de los hechos. Con el pretexto del traspaso hospitalario, el ISEM ha dejado de existir en la práctica médica de alta especialidad. Las bases de datos públicas del Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA) en este 2026 evidencian un cero absoluto en la productividad del instituto estatal. El CETRAEM no procura órganos ni coordina trasplantes propios; sobrevive colgándose de manera parasitaria de los logros del ISSEMYM y de la federación para justificar la nómina de su titular.
Para rematar el escenario de opacidad, queda pendiente la respuesta sobre el destino de los recursos públicos. En diciembre de 2025 se inauguró con bombo y platillo la Unidad de Cirugía de Inteligencia Robótica en el Hospital «Lic. Adolfo López Mateos», presumiendo el robot Versius como la panacea médica.
A casi medio año, la opacidad es total: nadie sabe cuánto costó realmente esa tecnología, bajo qué condiciones se adquirió y cuántos mexiquenses sin seguridad social se han visto beneficiados.
Una legislatura digna ya habría exigido una auditoría profunda. Pero aquí no pasa nada. La política de salud en el Edomex se debate entre el silencio de los diputados, la complacencia de la actual secretaria y la estructura de una exsecretaria que se niega a soltar el poder.










