Entre curules vacías y baja productividad: diputados mexiquenses bajo la lupa

Ausencias recurrentes y escasa actividad legislativa alimentan críticas en el Congreso del Estado de México.
Firr
Toluca, Estado de México.– Mientras el Congreso mexiquense enfrenta debates sobre seguridad, agua, movilidad y transparencia, varios diputados locales acumulan señalamientos por ausencias constantes y limitada productividad legislativa, situación que comienza a generar inconformidad incluso dentro de sus propias bancadas.
La crítica no sólo apunta a las faltas en sesiones del pleno, sino también a la baja presentación de iniciativas, poca participación en tribuna y reducida presencia en comisiones legislativas. En un contexto donde los legisladores perciben salarios, apoyos y estructura financiada con recursos públicos, organizaciones civiles y observadores parlamentarios cuestionan el rendimiento de algunos representantes populares.
Entre los nombres que recurrentemente aparecen en reportes de inasistencia y escasa actividad destacan el dirigente estatal del Partido Verde, José Alberto Couttolenc Buentello, así como Óscar González Yáñez, ambos señalados en distintos momentos por ausencias durante sesiones relevantes.
A ello se suman legisladores como Carlos Antonio Martínez Zurita Trejo y Zaira Cedillo Silva, quienes también han sido mencionados en registros y observaciones periodísticas relacionadas con baja presencia legislativa.
Aunque el Congreso del Estado de México publica información parcial sobre asistencia y actividad parlamentaria, no existe hasta ahora un sistema ciudadano claro, accesible y actualizado que permita evaluar fácilmente quiénes son los diputados más faltistas o improductivos de cada periodo legislativo. Esa falta de transparencia ha sido otro de los reclamos recurrentes.
Especialistas en parlamento abierto consideran que el problema va más allá de “faltas aisladas” y refleja una práctica política tolerada durante años: legisladores que privilegian actividades partidistas, promoción personal o agendas externas por encima del trabajo parlamentario cotidiano.
El contraste resulta más evidente cuando iniciativas prioritarias quedan rezagadas o sesiones se prolongan con curules vacías. En algunos casos, incluso se ha denunciado que diputados registran asistencia sin permanecer activamente en las discusiones legislativas.
La ciudadanía mexiquense enfrenta diariamente problemas de inseguridad, transporte, servicios públicos y crisis hídrica; por ello, sectores sociales comienzan a exigir mecanismos más estrictos de evaluación y sanción para representantes con ausencias reiteradas o desempeño deficiente.
La discusión ya no se limita a quién falta más, sino a cuánto le cuesta al Estado mantener un Congreso donde parte de sus integrantes parecen más interesados en la política electoral permanente que en legislar.












