Uno de los paneles solares de la ISS propició el reflejo que la astronauta utilizó para las imágenes
La astronauta de la NASA, Jessica Meir, se tomó una fotografía desde la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) con la Tierra reflejada en el visor de su casco mientras realizaba una caminata espacial.
En su cuenta de Twitter, Meir publicó las dos fotografías que se tomó en el espacio. La segunda de ellas muestra a la astronauta, parte de la ISS y el borde de la Tierra, así como la cámara protegida por una bolsa donde sólo se aprecia el lente de la cámara.
Jessica Meir se encuentra junto con Christina Koch desde el 18 de octubre realizando la primera caminata espacial femenina y el reemplazo de varias baterías viejas de níquel-hidrógeno a las afueras de la ISS. Su regreso a la Tierra está previsto para mediados de 2020.
Con información de adn40
Relacionado
Read Next
28 junio 2026
El calentamiento global ha pisado el acelerador a un ritmo sin precedentes y cada vez estamos más cerca del punto de no retorno
28 junio 2026
35 años de migración en España, en un ilustrativo gráfico: así ha cambiado el mapa de las idas y venidas
28 junio 2026
España plantó millones de eucaliptos para tener madera barata. 90 años después, hemos confirmado que son un desierto verde
28 junio 2026
Satya Nadella, CEO de Microsoft: "La sociedad no va a tolerar que solo unas pocas empresas hagan todo el aprendizaje"
28 junio 2026
Cómo personalizar el salvapantalla o pantalla de bloqueo de tu Kindle
28 junio 2026
He ganado más de 600 euros en una semana solamente haciendo encuestas. No tengo claro que haya merecido la pena
28 junio 2026
Hemos buscado la fórmula del desayuno preentreno definitivo. La respuesta de la ciencia es mucho más sencilla
28 junio 2026
Los mayores de 65 años que se niegan a jubilarse: "Se vende como la meta dorada, pero para algunos es un abismo existencial"
28 junio 2026
Polymarket y Kalshi han movido 130.000 millones de dólares en lo que va de año. Zuckerberg ha dicho quiere su parte
28 junio 2026
China está desviando sus ríos más caudalosos a miles de kilómetros. El precio a pagar es un enorme misterio medioambiental
Publicaciones relacionadas