Hay tan pocos barcos dispuestos a cruzar Ormuz que usar un petrolero ya vale más de un millón de dólares al día. Y lo vamos a notar en la gasolinera
Alquilar un petrolero nunca ha sido tan caro, y eso tiene un impacto directo en el precio del petróleo que, indiscutiblemente, vamos a asumir. Y es que en la ruta más vigilada del sector, el coste diario de fletar un buque acaba de superar la marca del millón de dólares por primera vez en la historia, según datos de la Baltic Exchange difundidos por Bloomberg. El motivo no es más que la guerra en torno a Irán, la cual ha dejado muy pocos barcos dispuestos a navegar por el estrecho de Ormuz, y los que lo hacen están cobrando en consecuencia.
Cadena de precios. Las tarifas de los petroleros repercuten directamente en el precio del combustible que llega a las gasolineras y fábricas de todo el mundo. Así que cuando cuesta tal cantidad al día solo para transportar crudo, ese coste adicional termina apareciendo en algún otro lugar de la cadena, por lo general, en la factura del consumidor.
En detalle. Los buques que transportan crudo desde el interior del golfo Pérsico hacia China se están fletando ahora a 1,035 millones de dólares al día, según cuentan desde Bloomberg. De hecho, esa ruta de referencia se ha vuelto menos representativa del mercado real durante la guerra, porque la mayor parte del petróleo del Golfo ya no sale por esa vía. En su lugar, los exportadores han pasado a trasladar barriles a través de Ormuz en trayectos cortos para que los recojan petroleros que esperan justo a las afueras del estrecho, lo que evita el tramo más arriesgado.
Ni siquiera esta opción es más barata, ya que transportar crudo a China desde el golfo de Omán, esquivando el estrecho por completo, sigue costando alrededor de 644.000 dólares al día, señalan desde Bloomberg. Es una cifra que, si la comparamos con otras etapas de la recesión, ni siquiera habría cubierto los costes operativos de un barco.
Rompecabezas. Tres fuerzas están haciendo que las tarifas estén más altas que nunca. En primer lugar, los márgenes de refinado se han disparado porque las guerras tanto en Irán como en Ucrania han reducido la capacidad mundial para transformar el crudo en combustible utilizable, según Bloomberg. Eso está impulsando a las refinerías a seguir comprando y transportando petróleo dondequiera que puedan conseguirlo, ya que procesarlo en diésel y gasolina sigue siendo rentable incluso con los costes de flete actuales.
En segundo lugar, el desvío a través de Ormuz añade un tiempo de navegación adicional a cada viaje, inmovilizando buques que de otro modo estarían disponibles para nuevos cargamentos. En tercer lugar, los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen han cortado otras rutas de exportación, obligando a algunos petroleros a emprender un viaje alrededor de África que añade aproximadamente 30 días extra en el mar, según cuentan desde Bloomberg.
Esta escasez de buques está agravando una crisis de suministro que se lleva gestando desde hace meses. Y es que tal y como contábamos recientemente, Arabia Saudí, el mayor exportador de petróleo del mundo, se ha visto obligada ahora a cerrar su principal oleoducto alternativo a Ormuz tras un ataque con drones contra una estación de bombeo. Ese oleoducto transporta habitualmente unos 4 millones de barriles al día, alrededor del 4 % del suministro mundial, hacia el puerto del mar Rojo de Yanbu, esquivando el estrecho por completo.
Con esta infraestructura fuera, el ritmo de 22 millones de barriles al día caen a entre 6 y 9 millones, según cuentan desde Reuters, y la propia producción de Arabia Saudí ha descendido de los 10,9 millones de barriles diarios en febrero a unos 6,2 millones en agosto.
Con perspectiva. Esta crisis ha llevado a que muchos la comparen con la que hubo en la década de 1970. Fatih Birol, director de la Agencia Internacional de la Energía, ya en marzo declaraba al Financial Times que este año se ha perdido más suministro de petróleo que durante las crisis de 1973 o 1979, advirtiendo de que nos encontrábamos con la mayor amenaza para la seguridad energética de la historia.
Y ahora qué. Nadie fija un plazo definitivo sobre cuándo volverá a estar totalmente operativo el oleoducto al que han atacado en Arabia Saudí. Fuentes de Reuters han señalado entre cinco y seis semanas para las reparaciones, aunque el bombeo parcial podría reanudarse antes. Hasta entonces es probable que las tarifas sigan altas mientras los barcos escaseen y las travesías continúen alargándose. Así que todo pinta a que el precio del combustible en las gasolineras no nos va a dar ningún respiro. Al revés.
Imagen de portada | Jacques Girard (Wikipedia)
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