MÉXICO AL BORDE DEL ABISMO ECONÓMICO: El colapso silencioso de la capacidad productiva bajo la 4T

Por: El Husmeador
Mientras el gobierno celebra récord de anuncios de inversión y nearshoring, México se hunde en una de las peores crisis de crecimiento de las últimas cuatro décadas. El país está desperdiciando su oportunidad histórica y camina hacia una trampa de bajo crecimiento de la que podría no salir en años.
La utilización de la capacidad instalada en la industria manufacturera apenas alcanza el 81.6% (marzo 2026), un nivel que revela una holgura preocupante. Al mismo tiempo, el PIB potencial del país se ha derrumbado hasta situarse entre 1.4% y 2.0% anual, según estimaciones de analistas y Banxico. Es decir, México ya ni siquiera es capaz de crecer más del 2% sin generar inflación.
Las proyecciones para 2026 son desoladoras: el consenso de analistas ubica el crecimiento real del PIB entre 1.1% y 1.6%, una cifra indignante para un país que presume ser el gran beneficiario del nearshoring.
Un sexenio tras otro de fracaso
Los números son implacables y condenatorios:
| Presidente | Crecimiento Promedio Anual | Crecimiento Acumulado |
| Salinas (1988-1994) | 4.0% | 26.9% |
| Zedillo | 3.2% | 20.5% |
| Peña Nieto | 2.4% | 15.3% |
| AMLO (2018-2024) | 0.8% – 1.1% | 4.9% – 5.5% |
| Sheinbaum (2024- ) | 1.1% – 1.6% (proy.) | — |
El sexenio de Andrés Manuel López Obrador se convirtió en el de menor crecimiento económico en más de 35 años.
Claudia Sheinbaum, lejos de corregir el rumbo, mantiene la misma senda de estancamiento.
El PIB per cápita sigue en terreno negativo. Es decir, los mexicanos, en promedio, son más pobres que hace seis años.
Las verdaderas causas: Decisiones políticas deliberadas
Desde una perspectiva política, el desastre no es casualidad. Expertos y analistas coinciden en señalar varias decisiones clave de la 4T como principales responsables:
- La reforma judicial y la concentración de poder generaron una ola de incertidumbre jurídica sin precedentes.
- La austeridad extrema y el recorte brutal a la inversión pública en infraestructura.
- La persistencia de una política energética ideológica que mantiene al país al borde del racionamiento eléctrico.
- La relación hostil con el sector privado y una fiscalización agresiva.
- La incapacidad de reducir los niveles de violencia e impunidad que ahuyentan inversiones de calidad.
Mientras el gobierno gasta miles de millones en programas sociales y en mantener empresas estatales deficitarias, la Inversión Fija Bruta acumula más de año y medio de caídas consecutivas.
Sin inversión no hay nueva capacidad productiva. Sin nueva capacidad, no hay crecimiento.
La gran paradoja mexicana
México tiene récord de Inversión Extranjera Directa anunciada, pero carece de la infraestructura, energía y certidumbre jurídica para materializarla. Tiene capacidad instalada ociosa, pero no la expande. Tiene nearshoring, pero no está creciendo.
El país está desaprovechando la oportunidad más grande que ha tenido en 30 años.
Advertencia final
Si no se produce un cambio radical de rumbo —mayor inversión pública productiva, certidumbre jurídica, apertura energética y pacificación real—, México se condena a crecer a tasas de 1% a 2% anuales durante el resto de la década.
Eso no es desarrollo. Eso es un estancamiento estructural. Eso es retroceso.
Y mientras las autoridades celebran cifras maquilladas y discursos triunfalistas, la capacidad productiva del país se marchita, los jóvenes se van o se resignan, y México se aleja peligrosamente de sus competidores regionales.
El reloj está corriendo. Y el tiempo se agota












