Reclama inacción del gobierno estatal ante avance del gusano barrenador en el Sur del Edomex

“Se cuenta con presupuesto para trampas y mecanismos de control, pero son claramente insuficientes frente a la magnitud del problema”, al tiempo que urgió a reforzar la instalación de trampas y la capacitación a ganaderos. Dip. Gloria Vanessa Linares Zetina
Fernanda Ruíz
Toluca, Estado de México.– La propagación del gusano barrenador en la región sur del Estado de México ha encendido alertas entre productores ganaderos y legisladores, quienes acusan una respuesta insuficiente por parte del gobierno encabezado por Delfina Gómez Álvarez, pese al crecimiento sostenido de casos en municipios de alta vulnerabilidad.
Durante sesión deliberante, la diputada Gloria Vanessa Linares Zetina (PVEM), advirtió que la presencia de esta plaga, que ya suma alrededor de 126 casos confirmados en la entidad, refleja la falta de acciones contundentes para contener su expansión, particularmente en la zona conocida como Tierra Caliente.
Municipios como Tlatlaya, Amatepec, Tejupilco y Luvianos concentran la mayor incidencia, con brotes que han afectado gravemente al ganado y comienzan a impactar la economía de pequeños productores. A estos se suman casos en Sultepec, Zacualpan, Temascaltepec y Santo Tomás de los Plátanos.
El gusano barrenador, cuyas larvas se alimentan de tejido vivo, provoca infecciones severas, pérdida de producción e incluso la muerte del ganado, generando un impacto directo en la cadena alimentaria y en los ingresos de las familias rurales. A nivel nacional, se han acumulado más de 13 mil casos, lo que coloca a la entidad dentro del mapa de riesgo sanitario.
Pese a este panorama, la legisladora señaló que las medidas implementadas hasta ahora han sido limitadas. “Se cuenta con presupuesto para trampas y mecanismos de control, pero son claramente insuficientes frente a la magnitud del problema”, sostuvo, al tiempo que urgió a reforzar la instalación de trampas y la capacitación a ganaderos.
La crítica también alcanza la falta de coordinación efectiva entre instancias como la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), la Secretaría del Campo estatal y autoridades municipales. De acuerdo con Linares Zetina, esta desarticulación ha impedido una respuesta integral y oportuna.
Además del impacto en el sector pecuario, ya se han reportado casos en animales domésticos e incluso un probable contagio en un humano en Tlatlaya, lo que eleva el nivel de preocupación sanitaria.
Aunque el Presupuesto de Egresos 2026 contempla un incremento superior a 390 millones de pesos para la Secretaría del Campo, productores señalan que estos recursos no se han traducido en acciones visibles en territorio, especialmente en comunidades rurales alejadas.
La advertencia es clara: de no actuar con rapidez, la plaga podría escalar y comprometer no solo la producción ganadera, sino también los precios de los alimentos y la salud pública. En este contexto, crece la exigencia para que el gobierno estatal pase de los anuncios a una estrategia efectiva que contenga una crisis que, hasta ahora, avanza sin control en el sur mexiquense.












