Estado de México

Aseguran verificentro en Ixtapaluca por presunta extorsión; usuarios denuncian corrupción generalizada

 En el sitio, presuntamente se realizaban cobros excesivos a cambio de otorgar el holograma de verificación, incluso a automovilistas cuyos vehículos no eran sometidos a inspección.

Valeria Vargas

Ixtapaluca, Estado de México.— En el marco de las acciones contra la extorsión, autoridades estatales aseguraron un verificentro ubicado en la colonia Hornos de Santa Bárbara, señalado por presuntamente condicionar la aprobación del trámite vehicular a pagos indebidos.

De acuerdo con información oficial, elementos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México intervinieron el inmueble tras una denuncia que lo vincula con posibles delitos de extorsión y contra el ambiente. En el sitio, presuntamente se realizaban cobros excesivos a cambio de otorgar el holograma de verificación, incluso a automovilistas cuyos vehículos no eran sometidos a inspección.

Según los señalamientos, a los usuarios se les indicaba que únicamente mediante estos pagos podrían obtener el engomado correspondiente, lo que evidencia un esquema irregular que, lejos de ser aislado, coincide con múltiples quejas ciudadanas sobre el funcionamiento de estos centros en distintas regiones del Estado de México.

Conductores consultados refieren que la verificación vehicular, en la práctica, se ha convertido en un proceso condicionado por “apoyos” o pagos extraoficiales. “Si no pagas, no pasas”, es una frase recurrente entre usuarios, quienes acusan que algunos verificentros operan bajo una lógica de simulación donde el cumplimiento ambiental queda en segundo plano frente a intereses económicos.

Este tipo de prácticas no solo representa un posible acto de corrupción, sino que también desvirtúa por completo el objetivo del programa de verificación vehicular: reducir emisiones contaminantes y mejorar la calidad del aire en la zona metropolitana.

Pese a operativos como el realizado en Ixtapaluca, especialistas y ciudadanos coinciden en que el problema tiene un carácter estructural. La falta de supervisión efectiva, auditorías constantes y mecanismos de denuncia accesibles ha permitido que estas irregularidades persistan durante años sin consecuencias visibles para los responsables.

Además, la percepción de impunidad alimenta la desconfianza hacia las autoridades, pues mientras se anuncian acciones puntuales, los usuarios aseguran que las prácticas indebidas continúan en otros verificentros de la entidad.

El aseguramiento de este establecimiento abre nuevamente el debate sobre la necesidad de una revisión integral del sistema de verificación en el Estado de México. Sin controles más estrictos y sanciones ejemplares, advierten, los operativos seguirán siendo reacciones aisladas frente a un problema ampliamente extendido

Mostrar más
Botón volver arriba