¡Sorpresa! compra en línea un Nintendo, pero recibe… ¿refrescos?

CIUDAD DE MÉXICO, diciembre 6 (EL UNIVERSAL).- Debido al aislamiento por la pandemia de Covid-19, Alberto Robles decidió comprarle a su hija una consola de videojuego Nintendo Switch Neon, por lo que hizo su pedido en la plataforma de Amazon el pasado martes 1 de diciembre.
El paquete llegó dos días después y le fue entregado por un mensajero de la compañía el pasado jueves 3 de diciembre. Al recibirlo, Alberto lo desinfectó y lo resguardó para que su hija no lo viera. Transcurrieron 30 minutos desde que recibió el producto hasta que decidió abrirlo.
Alberto quería darle una sorpresa a su hija, sin embargo, el sorprendido fue él al descubrir que en lugar de recibir la consola de videojuego que pidió por Internet, con valor de 8 mil ochenta pesos, le fue entregado un paquete con 12 botellas de refresco de 250 mililitros.
Al darse cuenta de lo ocurrido, Alberto envió un correo a la compañía de mensajería explicando el error y mediante la plataforma solicitó una devolución, por lo que le respondieron que pondrían atención en lo sucedido y le explicaron que hoy le darían solución para después cerrar el caso.
No obstante, hasta el cierre de esta entrevista, el afectado seguía sin resolución por parte de la empresa.
El comprador mencionó que el día de hoy recibió en su domicilio otro paquete que pidió en el mismo sitio de internet, por lo que lo revisó delante del mensajero para constatar que era el producto que había solicitado.
En entrevista para EL UNIVERSAL, Alberto dijo sospechar que el repartidor es el responsable de haber cambiado el Nintendo por la docena de botellas de refrescos, ya que el hombre que le entregó el pedido el día de hoy es el mismo que ayer le dio el paquete con el producto cambiado y menciona que al verlo demostró una actitud nerviosa.
Al ver esta reacción, el afectado lo confrontó diciéndole que él era quien había robado el Nintendo y había entregado las botellas de refresco; sin embargo, el repartidor solo se limitó a responder “Yo no fui”, luego le sugirió que abriera la caja delante de él para que constatara que el producto que pidió era el correcto.
En efecto, el dominó que Alberto había solicitado mediante la plataforma de Amazon venía en la caja que le fue entregada.
Alberto mencionó que es consciente de que el proceso para resolver su caso será largo, pero si la empresa no se hace responsable del fraude del que fue víctima, piensa proceder legalmente.

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