Ultimas Noticias

Gibraltar está levantando su propio Benidorm en los 150.000 metros cuadrados más polémicos posibles para España

Gibraltar concentra alrededor de 35.000 habitantes en un territorio de apenas seis o siete kilómetros cuadrados, encajonado entre el Peñón, España y el mar. La solución que encontró hace décadas fue tan sencilla como extraordinaria: si no quedaba suelo, había que fabricarlo. Desde finales de los años 80, buena parte del crecimiento residencial y económico del territorio se ha apoyado en rellenos marítimos, hasta el punto de que el propio Gobierno gibraltareño relaciona en su evaluación nacional de riesgos de 2025 la escasez física de espacio con la necesidad de recuperar terrenos al mar

Su particular Benidorm en 150.000 metros cuadrados. Ningún proyecto representa mejor esa estrategia que Eastside, la gigantesca transformación de la costa oriental del Peñón iniciada hace dos décadas y recuperada con fuerza durante los últimos años. Sobre más de 15 hectáreas de terreno ganado al Mediterráneo está proyectado un nuevo barrio con alrededor de 1.300-1.400 viviendas, una torre de 25 plantas, hotel de 200 habitaciones, comercios, oficinas, restaurantes, jardines y 500 plazas de aparcamiento. 

En el centro aparecerá además una marina con cientos de amarres y capacidad para megayates, acompañada de club náutico, centro de bienestar y paseo marítimo. El resultado será prácticamente una nueva fachada urbana de Gibraltar levantada donde antes había mar.

No es solo construir, es atraer. Eastside nació en 2005, quedó durante años asociado a una enorme escombrera y a problemas económicos y políticos y resucitó después de que TNG Global Foundation adquiriera los derechos en 2020. El grupo se comprometió a desembolsar inicialmente 90 millones de libras por los terrenos y el proyecto ha llegado a manejar estimaciones de inversión de cientos de millones, con una concesión de 160 años. 

Su componente inmobiliario es solo una parte: el hotel, las residencias de lujo, la restauración, el comercio y una marina preparada para recibir grandes embarcaciones pretenden aprovechar la posición de Gibraltar en la entrada del Mediterráneo y competir por el turismo de alto poder adquisitivo que ya frecuenta lugares como Marbella o Sotogrande.

Flyover View

Eastside Project

El problema de España no son las torres, es dónde. La imagen de un nuevo barrio mediterráneo sería una historia urbanística más si no fuera por dónde se encuentra. España sostiene que no cedió las aguas que rodean Gibraltar en el Tratado de Utrecht de 1713 y, por tanto, considera que los rellenos de Eastside se están realizando en aguas bajo soberanía española. Por su parte, Gibraltar mantiene exactamente la posición contraria y afirma que las obras se encuentran “sin asomo de duda” en aguas territoriales británicas. 

A la disputa territorial se añade la ambiental: España incluyó parte de las aguas orientales en la Zona Especial de Conservación Estrecho Oriental de la Red Natura 2000. En 2025, el propio Gobierno español llegó a definir oficialmente las obras como una “violación de la soberanía y de la integridad territorial de España” y una transgresión de la normativa medioambiental.

Piedras “made in Spain”. Mientras ambos gobiernos discuten sobre a quién pertenece el mar, la expansión física resulta mucho más tangible. Camiones cargados de roca procedente de canteras de Málaga han cruzado la Verja para proporcionar material a unas obras en las que también han participado empresas españolas. 

El conflicto llegó incluso a los tribunales: en abril de 2025 la Fiscalía de Algeciras apreció indicios de posibles delitos contra la ordenación del territorio y los recursos naturales relacionados con los rellenos, aunque la causa fue posteriormente archivada y la Fiscalía de Medio Ambiente recurrió la decisión. Las protestas diplomáticas tampoco han detenido las obras: Madrid ha comunicado formalmente su rechazo al Reino Unido en repetidas ocasiones precisamente para evitar que su silencio pueda interpretarse jurídicamente como aceptación de la situación.

Eastside, fuera de la negociación. La paradoja se hizo todavía mayor con el acuerdo que redefine las relaciones de Gibraltar con la Unión Europea después del Brexit. El pacto aborda minuciosamente la movilidad y la nueva relación fronteriza, pero no resuelve la disputa sobre Eastside ni sobre los rellenos marítimos, algo que juristas y organizaciones ecologistas españolas han criticado abiertamente. 

El Gobierno español sostiene que eso no significa renunciar a su posición y recuerda que sus protestas diplomáticas siguen vigentes, y desde Gibraltar argumentan que hay numerosos asuntos que el tratado no necesita abordar detalladamente. El resultado práctico es mucho más sencillo: mientras la soberanía continúa sin resolverse, las obras pueden seguir avanzando.

Fabricar otros 47.000 metros cuadrados. Este mes de agosto, el Gobierno gibraltareño anunció otro enorme relleno, esta vez en Westside: aproximadamente 47.000 m² de nuevo suelo en la mitad norte del puerto interior que deberían estar creados en unos 18 meses. La filosofía es distinta a la de Eastside: sobre ellos se proyectan unas 2.300 viviendas y el Ejecutivo ha asegurado que todas serán protegidas, con parte del parque adaptado específicamente para personas mayores y la posibilidad incluso de construir un colegio. 

La escala, qué duda cabe, parece enorme para un territorio de unos 35.000 habitantes y demuestra que ganar terreno al mar ya forma parte estructural de la política de vivienda de Gibraltar.

Un mapa provisional durante décadas. Si se quiere también, Eastside y Westside son en realidad dos caras de la misma estrategia. Una utiliza el terreno recuperado para crear viviendas, hoteles, comercios y una marina de lujo, y la otra pretende convertirlo en uno de los mayores programas de vivienda protegida de la historia reciente del Peñón. Detrás de ambas está el mismo límite físico: Gibraltar no puede expandirse hacia España ni atravesar el Peñón, de modo que su gran reserva de suelo está delante de su costa. 

Y ahí aparece la extraordinaria contradicción que rodea a Eastside: Gibraltar está construyendo uno de sus barrios más ambiciosos y faraónicos fabricando literalmente el terreno que necesita, pero una parte de ese nuevo mapa está naciendo sobre uno de los espacios marítimos más disputados entre España y Reino Unido.

Imagen | TNG Global

En Xataka | Gibraltar no ha tenido nunca planta de tratamiento de aguas residuales. Así que llevan décadas echándolas al mar

En Xataka | Llevamos 50 años creyendo que el estrecho de Gibraltar se «cerró» con una catarata apocalíptica. Ahora tenemos matices

source

Mostrar más
Botón volver arriba