Waymo no ha confirmado que vaya a llegar a España. Pero su documentación dice cosas

Waymo ha registrado tres entidades legales en Europa en quince días: París, Madrid y Ámsterdam. Se suman a la que ya tenía en Múnich desde junio. Sin embargo, ningún anuncio de lanzamiento acompaña los registros.
Qué ha pasado. La francesa tiene un objeto social explícito: transporte de pasajeros con vehículos autónomos. Es decir, la actividad por la que conocemos a Waymo. Waymo Iberia se constituyó en Madrid a principios de junio. Y la holandesa apunta a otra cosa, infraestructura de computación, no el transporte como tal.
Las cuatro comparten accionista y equipo directivo.
Qué no significa. Un registro mercantil como este no equivale a una fecha de lanzamiento ni a un desembarco asegurado. Uber prometió robotaxis en Madrid este año y, al pedirle detalles, no hubo respuesta. De hecho, la DGT no tenía constancia de ninguna solicitud suya en ese momento.
Qué sí dice. El nombre elegido para España no es casual. Waymo Iberia, y no Waymo España, sugiere que el objetivo incluye Portugal, que ha abierto hace unas semanas un conveniente marco legal para pruebas de vehículos autónomos.
Tres de las cuatro filiales están en países con regulación de nivel 4 avanzada. Solo Holanda rompe el patrón, y su filial mira a datos, no a transporte. Así que parece claro que Waymo está registrando filiales allí donde el marco regulatorio sopla a su favor.
El precedente. Waymo acaba de romper su alianza con Uber en Phoenix, su primera ciudad, y ha recuperado los coches para su propia app.
La cifra es pequeña (poco más de una docena de vehículos), pero la señal no lo es: en cuanto una flota gana marca y demanda propia, como presumiblemente ha hecho Waymo tras años de servicio, tiene un incentivo evidente en dejar de compartir entre el 20% y el 30% de cada carrera con un intermediario. En este caso, Uber.
El contraste con Francia. Francia permite operaciones comerciales sin conductor desde 2021 en zonas específicas, y ya circula una furgoneta autónoma de WeRide en Valence bajo ese marco.
La pregunta pendiente no es si Waymo aterriza este año. Es si España tendrá marco legal completamente listo, también en cuanto a aseguradoras y normativas municipales, antes de que la pregunta se vuelva urgente. Waymo ha comprado la opción de estar lista para desembarcar en España cuando ella quiera, pero falta saber si el país también lo estará para entonces.
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