TLALNEPANTLA

Tlalnepantla apuesta por reglas claras y visión institucional.

Tlalnepantla enfrenta retos metropolitanos complejos: agua, crecimiento urbano, seguridad y gestión ambiental. Dotar a la administración de instrumentos normativos actualizados es un primer paso.

Lo siguiente será demostrar que estas reformas se traducen en resultados tangibles para las familias y en una ciudad más ordenada, resiliente y transparente.

Valeria Vargas

Tlalnepantla de Baz, Estado de México, 18 de febrero de 2026.– En tiempos donde la confianza ciudadana en las instituciones suele ponerse a prueba, las reformas administrativas y normativas no siempre ocupan titulares, pero sí marcan el rumbo de los gobiernos.

Entre los acuerdos más significativos  dentro de la sesión de cabildo se encuentra la aprobación de reformas estratégicas al Reglamento Interno del OPDM, así como la creación de una nueva normativa para regular las descargas de aguas residuales de usuarios no domésticos. No se trata de un asunto menor. En un contexto metropolitano donde el estrés hídrico es una realidad cotidiana, ordenar el uso y tratamiento del agua es una decisión que impacta tanto en la sustentabilidad ambiental como en la salud pública.

La regulación de descargas industriales y comerciales representa un mensaje claro: el desarrollo económico debe ir de la mano con la responsabilidad ambiental. Si estas disposiciones se aplican con rigor y transparencia, podrían traducirse en una gestión más moderna y eficiente del recurso más estratégico para el municipio.

Otro eje relevante fue la aprobación de los reglamentos interiores del Consejo Municipal de Ordenamiento Territorial, Desarrollo Urbano y Metropolitano, así como del Consejo Municipal de Población. Más allá del formalismo jurídico, fortalecer los órganos ciudadanos implica reconocer que la planeación urbana y demográfica no puede depender únicamente de decisiones administrativas, sino de procesos participativos con reglas claras.

En una zona con alta presión inmobiliaria y crecimiento constante, contar con marcos normativos sólidos puede marcar la diferencia entre el desarrollo ordenado y la expansión descontrolada.

En materia de protección civil, el respaldo del Cabildo al nombramiento del nuevo Director Municipal de Protección Civil, Bomberos y Gestión Integral de Riesgos envía una señal de prioridad hacia la prevención. En un municipio con zonas industriales, infraestructura estratégica y riesgos asociados a la densidad poblacional, la profesionalización y liderazgo en esta área no son opcionales, sino indispensables.

Las reformas impulsadas por Raciel Pérez Cruz apuntan hacia una administración más estructurada y con mayor soporte jurídico. El desafío, como siempre, no radica únicamente en la aprobación de reglamentos, sino en su implementación efectiva, vigilancia ciudadana y rendición de cuentas.

Tlalnepantla enfrenta retos metropolitanos complejos: agua, crecimiento urbano, seguridad y gestión ambiental. Dotar a la administración de instrumentos normativos actualizados es un primer paso. Lo siguiente será demostrar que estas reformas se traducen en resultados tangibles para las familias y en una ciudad más ordenada, resiliente y transparente.

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