POR: EL HUSMEADOR

Aliados Rebeldes: PT y PVEM Sacuden los Cimientos de la Reforma Electoral de Sheinbaum
La ambiciosa reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta su mayor obstáculo no en las bancadas opositoras, sino en el corazón de su propia coalición. Los partidos aliados, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), han intensificado sus demandas en las negociaciones, resistiéndose a cambios que amenazan su financiamiento público y sus curules plurinominales. Mientras tanto, Movimiento Ciudadano (MC) observa desde la oposición, moviendo fichas que podrían alterar el equilibrio legislativo y poner en jaque la mayoría calificada de Morena en el Congreso. La iniciativa, que busca reducir el costo de las elecciones, eliminar o recortar las diputaciones plurinominales, aumentar la fiscalización de partidos y campañas, y fortalecer mecanismos de democracia participativa, fue anunciada como una prioridad para consolidar la «transformación» del régimen.
Sin embargo, a dos semanas de que concluya febrero –el plazo autoimpuesto por Sheinbaum para enviar el proyecto al Congreso–, las pláticas se han estancado en un tira y afloja con sus socios menores. Las negociaciones están en un Punto Muerto y se mantiene el «Fuego Amigo» de PT y PVEM desde enero, el gobierno federal, a través de la Secretaría de Gobernación (Segob), ha sostenido reuniones discretas con las dirigencias del PT y PVEM para «destrabar» la reforma.
Fuentes cercanas a las discusiones revelan que los aliados han marcado «líneas rojas»: no aceptarán una eliminación total de los 200 plurinominales ni un recorte drástico al financiamiento público, que podría costarles hasta 900 millones de pesos anuales si se disuelve su alianza con Morena.
Sin estos recursos y escaños, ambos partidos –que dependen en gran medida de la coalición con Morena para sobrevivir electoralmente– corren el riesgo de extinción. El 3 de febrero, Sheinbaum confirmó un «acuerdo político» con PT y PVEM para avanzar en la reforma, enfatizando la necesidad de mayor transparencia y fiscalización. Pero solo días después, el 9 de febrero, reportes indicaron que los aliados se levantaron de la mesa de negociaciones, exigiendo ajustes que preserven su peso en el Parlamento.
Una propuesta intermedia, según versiones periodísticas, contempla recortar solo 100 diputaciones uninominales y reducir el financiamiento en un 25%, pero esto no ha convencido a todos.
En redes sociales, la tensión es palpable. Publicaciones recientes en X destacan el «desacuerdo infinito» por los plurinominales, con Morena, PT y PVEM cumpliendo un mes sin consenso.
Legisladores del PT, como Benjamín Robles, han insistido en una «ley orgánica del INE» como contrapropuesta, mientras que el PVEM advierte que no respaldará cambios que los «reduzcan o empobrecen».
Analistas coinciden: sin los votos de estos partidos, Morena no alcanza la mayoría calificada (dos tercios en ambas cámaras) para reformas constitucionales, lo que podría descarrilar no solo esta iniciativa, sino futuras agendas del gobierno.
El Factor MC: ¿Hacia una Nueva Alianza Opositora? Aunque PT y PVEM son los protagonistas del impasse, Movimiento Ciudadano emerge como un jugador clave en el ajedrez legislativo. Fuentes indican que MC, con su bancada en el Senado y la Cámara de Diputados, podría explorar alianzas tácticas con otros opositores como PAN, PRI y PRD para bloquear o modificar la reforma.
En Instagram, senadoras de MC como Alejandra Barrales han exigido inclusividad en discusiones paralelas, como la reforma laboral, señalando un patrón de exclusión por parte del oficialismo.
Publicaciones en X y reportes digitales sugieren que MC «mueve fichas» para capitalizar el descontento, posicionándose como una alternativa centrista que podría atraer a disidentes de la coalición gobernante.
Si PT o PVEM rompen con Morena –un escenario improbable pero no descartable–, MC podría ganar terreno en las elecciones de 2027, amenazando la hegemonía del oficialismo.
Sheinbaum ha minimizado estas tensiones, afirmando que la alianza con PT y PVEM se mantiene «firme» para 2027, pero separa explícitamente el tema electoral.
Mi opinión es que las fisuras en la Coalición y Riesgos para el Régimen, en esta crisis revelan las debilidades estructurales de la coalición de Sheinbaum. Morena, con su supermayoría post-2024, depende de aliados menores para reformas clave, pero estos exigen concesiones que diluyen los objetivos originales.
Bloomberg describe el estancamiento como un «sacudón» que expone fisuras en el gobierno, con PT y PVEM resistiendo por supervivencia pura.
Analistas como Federico Döring, en opinión publicada, acusan a Morena de intentar «robar» espacios a sus aliados.
Hasta las 17 horas de este martes 17, la comisión presidida por Pablo Gómez entregó el proyecto final a Sheinbaum anoche, quien lo revisará antes de presentarlo. Las negociaciones con Segob continúan, con avances reportados por PVEM y PT, pero sin cierre definitivo.
En X, el debate se calienta: posts virales critican el «veto» de los aliados y predicen un «stop» a la iniciativa.
Si las pláticas fracasan, la reforma podría posponerse o diluirse, impactando la agenda de Sheinbaum en un año marcado por la revisión del TMEC y tensiones geopolíticas.
Por ahora, el oficialismo navega en aguas turbulentas, donde la lealtad se negocia curul por curul.












