Opinión

 POLÍTICA EN VIOLETA

 Por: MALVA

¿Política de Salud o Política de Pánico ante el sarampión? El error fatal de Macarena Montoya

Por: MALVA

El Estado de México se despertó este lunes 9 de febrero con una noticia que parece sacada de los archivos de 2020: el regreso obligatorio del cubrebocas y la instalación de filtros sanitarios en todas las escuelas. La Secretaria de Salud, Macarena Montoya Olvera, emitió un lineamiento que, más allá de prevenir, parece una receta para la psicosis colectiva. 

En un estado que apenas suma 29 casos confirmados de sarampión frente a los más de 4,000 en Chihuahua o los mil en Jalisco, la medida evidencia una fractura peligrosa en el Sistema Nacional de Salud.

La contradicción de los datos: ¿Quién miente?

Apenas hace unos días, la misma Secretaría Montoya aseguraba ante los medios que la situación del sarampión en el Edoméx estaba «bajo control» y dentro de los parámetros esperados. ¿Qué cambió en 72 horas para pasar del control total a la imposición de filtros sanitarios diarios y cubrebocas obligatorios?

Si el brote es tan grave como para cerrar el paso en las escuelas, entonces Macarena mintió al decir que estaba controlado. Si el brote es leve como lo indican las cifras federales que sitúan al Edoméx lejos de los focos rojos nacionales, entonces estamos ante una política de ocurrencias que busca compensar con «filtros» lo que no se ha logrado con una cobertura de vacunación real y efectiva.

El centralismo ignorado: La Secretaria «se manda sola»

En México, la política epidemiológica y los lineamientos de vigilancia no son una sugerencia opcional; emanan de la Secretaría de Salud Federal. Hasta el momento, el Gobierno de México no ha emitido una alerta nacional que obligue al uso de cubrebocas en planteles educativos por el sarampión. Al emitir sus propios «lineamientos obligatorios», Macarena Montoya parece ignorar que la salud pública requiere coordinación, no protagonismo.

Esta desconexión institucional es alarmante. Mientras la federación emite recomendaciones generales de vacunación, el Edoméx impone medidas restrictivas que afectan la dinámica escolar de millones de niños. ¿Bajo qué criterio técnico se decide que el cubrebocas detendrá un virus que se previene principalmente con biológicos y no con barreras físicas insuficientes ante un brote que ella misma califica de «mínimo»?

Política Violeta: La salud no es una sesión de fotos

No podemos olvidar que esta es la misma funcionaria no es su fuerte  la gestión de crisis en los centros de salud. La Política Violeta exige seriedad, transparencia y, sobre todo, responsabilidad afectiva y social con la población. Generar pánico en las madres de familia con filtros sanitarios «diarios y obligatorios» cuando el estado no es el epicentro de la enfermedad es una falta de ética profesional. Y más allá, es penoso que se lleve entre su ignorancia al gobierno de Delfina Gómez Álvarez. Un ridículo nacional.

Si Macarena Montoya quiere demostrar eficiencia, que lo haga garantizando que el 100% de los niños mexiquenses tengan su esquema completo de vacunación (SRP), no asustando a la comunidad estudiantil con medidas que la Federación no avala. 

El Edoméx no necesita una Secretaria que «se mande sola» para generar caos; necesita una líder que sepa leer las estadísticas antes de redactar comunicados que huelen más a improvisación que a ciencia.

Más preocupante es que aparezca en actos públicos una Gobernadora con cubrebocas, manda una señal de ignorancia y falta de asesoría real, ¿por qué se nos exige cubrebocas en Toluca por 29 casos, mientras que en los estados con miles de contagios se sigue la línea federal de vacunación intensiva?

Datos Federal (Corte al 5-8 de febrero de 2026)

De acuerdo con el informe de la Secretaría de Salud Federal y el sistema de vigilancia epidemiológica, la disparidad de casos entre estados evidencia por qué la medida en el Edomex se percibe como desproporcionada: Chihuahua: 4,502 casos (Epicentro nacional), Jalisco: 1,848 casos, Chiapas: 479 casos, Ciudad de México: 158 casos. 

Estado de México: 41 casos acumulados, aunque el comunicado local de Macarena Montoya menciona 29 casos recientes para justificar el uso de cubrebocas.

A nivel nacional se reportan 8,459 casos confirmados y 27 defunciones. Mientras estados con miles de contagios siguen recomendaciones de vacunación y cercos, el Edomex con una incidencia notablemente menor es el único que ha regresado a la obligatoriedad del cubrebocas escolar.

El Dr. Ramiro López Elizalde, subsecretario de Políticas de Salud federal, ha sido enfático en que la estrategia nacional se basa en la vacunación masiva y no en restricciones de movilidad o barreras físicas obligatorias de forma generalizada. Sus recomendaciones son aplicables o deberían serlo en todos los estados.

Aseguró que hay más de 23 millones de dosis disponibles y que «el número no es el problema». Ha declarado explícitamente: «Los síntomas pueden parecer un catarro, no queremos alertar de más», lo que contradice el tono de urgencia del comunicado mexiquense. Ha reiterado que el enfoque federal está en niños de 1 a 9 años y adultos de hasta 49 años que no tengan esquema completo.

Aunque la federación apuesta por la vacuna, el lineamiento emitido por Macarena Montoya en el Edomex obliga a las escuelas a buscar estos síntomas para aislamiento inmediato. No sólo demuestra ignorancia en la materia, sino protagonismo puro. Muy preocupante.

La contradicción política o el protagonismo de Macarena Montoya ya no da para seguir al frente.

Apenas el 6 de febrero, la Secretaría de Salud federal reconoció a los estados que han logrado contener brotes sin medidas extremas. Si Macarena Montoya afirmó hace días que el sarampión estaba «controlado» en el Edomex, la imposición del cubrebocas hoy sugiere tres escenarios:

Un error técnico al ignorar que el sarampión es viral y se previene con biológicos, no con mascarillas, cuyo uso es complementario y no sustituto.

Una falta de coordinación con la Federación, actuando como un «gobierno de Delfina Gómez independiente» en materia sanitaria.

Una cortina de humo o medida reactiva para ocultar deficiencias en las campañas de vacunación locales.

Estimado lector y lectora violeta, sería mucho más relevante y con sentido social una campaña amplia que fortalezca las medidas de prevención vigentes, los síntomas clave contra el sarampión y la vacunación a grupos de riesgo focalizados. No confundir a la población, generar psicosis colectiva y peor aún, querer que sean las instancias educativas las que realicen los filtros sanitarios, cuando claramente esa no es su labor cotidiana. ¿Ustedes qué opinan?

Nos leemos en: politicaenvioleta@gmail.com, envíanos tus comentarios, denuncias ciudadanas, opiniones y temas que te gustaría que este espacio.

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