Aumento del 4% en la UAEMéx: alivio momentáneo frente al alto costo de la vida

El Convenio Salarial 2026 deja avances administrativos, pero sin impacto real en el poder adquisitivo del personal.
Fernanda Ruíz
Toluca, Méx. – 3 de febrero de 2026.Aunque fue presentado como un logro institucional, el incremento salarial del 4 por ciento otorgado al personal administrativo de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) se queda corto frente al acelerado encarecimiento de la vida, convirtiéndose más en una medida de contención que en una mejora real de las condiciones económicas de las y los trabajadores.
El Convenio Salarial 2026, firmado entre la UAEMéx y el Sindicato Único de Trabajadores y Empleados al Servicio de la institución (SUTESUAEM), establece este aumento como el máximo permitido por la política salarial nacional, además de garantizar que nadie perciba menos del salario mínimo. Sin embargo, en términos prácticos, el ajuste apenas compensa parcialmente la inflación acumulada y el alza constante en alimentos, servicios, transporte y vivienda.
Durante el acto protocolario realizado en la Sala “Dr. Gustavo Baz Prada” del Edificio de Rectoría, la rectora Martha Patricia Zarza Delgado destacó que el acuerdo es resultado de un análisis responsable de las finanzas universitarias y del diálogo con el SUTESUAEM, encabezado por su secretaria general, Luz María García Molina.
No obstante, entre el personal administrativo persiste la percepción de que este aumento no refleja el peso real de su trabajo cotidiano, indispensable para el funcionamiento académico y operativo de la máxima casa de estudios mexiquense. Para muchas y muchos empleados, el incremento representa apenas unos pesos más a la quincena, insuficientes para enfrentar el alza generalizada de precios.
Beneficios complementarios, problema estructural intacto, además del 4 por ciento directo al salario, el convenio contempla un incremento del 30 por ciento en la cuota fija de las guardias vacacionales, la ratificación de apoyos extraordinarios de años anteriores y la creación del Reconocimiento a las Personas Trabajadoras que Transforman a la UAEMéx, que incluirá un incentivo económico a entregarse en mayo.
Si bien estos beneficios son valorados, siguen siendo medidas complementarias que no resuelven el rezago histórico en las percepciones del personal administrativo. En varias áreas, las cargas laborales han aumentado sin que exista una retribución proporcional, generando un desgaste acumulado que no se refleja en la nómina.
Trabajadoras y trabajadores señalan que, bajo el actual contexto económico, un aumento del 4 por ciento difícilmente puede considerarse un avance significativo. La realidad es que el salario continúa perdiendo poder adquisitivo, mientras los gastos básicos absorben cada vez mayor parte del ingreso familiar.
El contraste entre el discurso de justicia laboral y la experiencia diaria en oficinas, archivos y ventanillas alimenta la sensación de precarización silenciosa, donde cada año los ajustes salariales apenas alcanzan para “empatar” la inflación, sin mejorar realmente la calidad de vida.
El acuerdo vuelve a colocar sobre la mesa un tema de fondo: los límites impuestos a los incrementos salariales en las universidades públicas y la necesidad de replantear estas políticas para dignificar el trabajo administrativo.
De no modificarse este esquema, los convenios anuales seguirán siendo ajustes simbólicos que permiten subsistir, pero no progresar. Mientras tanto, el reconocimiento institucional continuará quedando más en los discursos y ceremonias que en el bolsillo de quienes sostienen día a día a la UAEMéx.
En este escenario, el aumento del 4 por ciento representa un respiro temporal, pero está lejos de garantizar estabilidad económica y condiciones de vida dignas para el personal administrativo de la máxima casa de estudios del Estado de México.









