Pánico en las aulas de Toluca: Adolescente aterroriza a sus compañeros con réplica de arma en la Secundaria No. 4

Minutos de terror vivieron esta mañana estudiantes y docentes de la Escuela Secundaria General No. 4 “Dr. Jorge Jiménez Cantú”, cuando un alumno de primer grado ingresó con una réplica de pistola que parecía real, apuntó contra sus compañeros y dejó amenazas de tiroteo en los baños del plantel. El incidente desató un fuerte operativo policiaco y sumió a la comunidad escolar en miedo e indignación.
Fernanda Ruíz
Toluca, Estado de México, 17 de junio de 2026 — El terror se apoderó de la colonia San Bernardino cuando un adolescente convirtió la Secundaria No. 4 en escenario de pesadilla. Con una réplica de arma de balines en mano, el menor apuntó contra sus compañeros y escribió en las paredes mensajes escalofriantes: “No Vengas. Tiroteo miércoles 17 de junio. Cuídate”. Gritos, llanto y caos se desataron en los pasillos mientras niños y jóvenes corrían a refugiarse, viviendo el peor temor de cualquier padre de familia.
Elementos de la Policía Municipal de Toluca arribaron rápidamente, aseguraron la réplica y descartaron riesgos mayores. Sin embargo, el daño emocional es profundo: decenas de estudiantes quedaron traumatizados, con la confianza rota en un espacio que debería ser seguro.
La Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación (SECTI) informó que no se registró ninguna amenaza o agresión real contra la comunidad estudiantil y que la detección derivó de las acciones preventivas del Protocolo Mochila de Paz.
A las 7:00 horas se implementó el protocolo en los grupos de primer grado, sensibilizando sobre el cuidado de objetos y la denuncia anónima. A las 10:43 horas, tras llamada al 911, autoridades estatales y municipales acudieron al plantel, localizaron la réplica de arma de balines y avisaron inmediatamente a los padres de familia. El Consejo Escolar para el Bienestar acudirá para brindar orientación y fortalecer el protocolo. La SECTI refrendó su compromiso con una cultura de paz y entornos escolares seguros.
A pesar de la versión oficial que resalta la efectividad de los protocolos preventivos, el incidente genera profunda indignación entre padres de familia y plantea preguntas urgentes: ¿Qué fallas en supervisión y atención a la salud mental de los adolescentes permitieron que esto ocurriera? Una réplica hoy podría convertirse en tragedia irreversible si no se actúa con mayor contundencia.
La Secundaria No. 4, que debería ser un lugar de formación y sueños, hoy se convirtió en símbolo de miedo. Es momento de que autoridades, escuelas y familias trabajen unidos para garantizar que ningún niño viva con temor dentro de su salón de clases.






