Ultimas Noticias

China sabe que va a tener menos niños que nunca, así que ha activado su plan B: convertir al jubilado en industria millonaria

En Japón existe una curiosa tradición empresarial: algunas compañías siguen contratando a jubilados para que continúen trabajando después de retirarse oficialmente. Lo hacen porque la escasez de mano de obra y el envejecimiento de la población han convertido a los mayores en un recurso cada vez más valioso para la economía.

Ahora le ha llegado el turno a China. 

Pekín ya no espera un baby boom. Durante años, Pekín intentó frenar el desplome de la natalidad mediante incentivos, cambios regulatorios y campañas destinadas a animar a las familias a tener más hijos. Sin embargo, la realidad demográfica se ha impuesto con fuerza. Los nacimientos siguen cayendo y las previsiones apuntan a una China cada vez más envejecida. 

Ante ese escenario, contaba el Financial Times que el país está modificando su enfoque: en lugar de centrar todos sus esfuerzos en aumentar el número de jóvenes, está construyendo una estrategia económica alrededor de una certeza cada vez más evidente, que cientos de millones de ciudadanos serán mayores de 65 años en las próximas décadas.

The Elderly Society 2

La economía plateada. Sí, porque la respuesta recibe el nombre de “economía plateada”, un concepto que busca convertir las necesidades, el consumo y los servicios dirigidos a las personas mayores en uno de los grandes motores de la economía china. El Gobierno calcula que este mercado podría alcanzar los 30 billones de yuanes hacia 2035, una cifra gigantesca impulsada por una población anciana que superará los 400 millones de personas y representará más del 30% del total nacional. 

En un momento en el que la crisis inmobiliaria ha debilitado uno de los principales pilares del crecimiento chino, las autoridades ven en los jubilados una nueva fuente de actividad económica capaz de movilizar inversiones, empresas y empleo.

Una feria que muestra el futuro del país. La mejor demostración de esta transformación pudo verse en una gran feria celebrada en Shanghái dedicada al cuidado de mayores, la rehabilitación y la salud. Más de 600 empresas acudieron para exhibir productos específicamente diseñados para una sociedad envejecida. 

El evento ofrecía una imagen muy distinta de la China de hace apenas una década: exoesqueletos para caminar, sistemas robotizados de asistencia, dispositivos de rehabilitación, camas inteligentes, muebles adaptados, productos sanitarios especializados y soluciones tecnológicas orientadas a mejorar la calidad de vida de personas de edad avanzada.

D

La tecnología se vuelca con los mayores. Buena parte de las innovaciones presentadas tenían un elemento común: la automatización. Empresas de sectores muy diversos intentan aplicar tecnología avanzada para reducir la carga física y económica asociada al envejecimiento. Entre los productos mostrados había de todo, desde pañales conectados a aplicaciones móviles, hasta sensores instalados en zapatos capaces de analizar la forma de caminar y detectar riesgos de caídas o sistemas de terapia vibratoria inspirados en tecnologías espaciales, también dispositivos destinados a facilitar el cuidado de personas dependientes. 

De fondo, la idea es utilizar la tecnología para sustituir tareas pesadas, repetitivas o difíciles de cubrir mediante personal humano, un reto que será cada vez más importante a medida que aumente la población anciana.

Empresas que cambian objetivos. Uno de los aspectos más reveladores es cómo numerosas compañías están redirigiendo sus negocios. Productos originalmente concebidos para niños están siendo adaptados para mayores. Por ejemplo, empresas especializadas en leche infantil han comenzado a desarrollar fórmulas nutricionales para ancianos. 

Fabricantes de tecnología educativa que antes vendían herramientas para escolares ahora comercializan dispositivos destinados a enseñar caligrafía, música o nuevas habilidades a jubilados. La lógica empresarial es sencilla: mientras el mercado infantil se contrae debido a la caída de los nacimientos, el segmento de mayores crece año tras año y ofrece perspectivas mucho más atractivas.

Una nueva generación de jubilados. El cambio también refleja una transformación social. Los mayores chinos actuales disponen de más ingresos, más tiempo libre y expectativas diferentes a las de generaciones anteriores. Ya no se limitan a cubrir necesidades básicas, sino que demandan ocio, formación, actividades culturales, bienestar físico y experiencias personales. 

Universidades para mayores, cursos de música, actividades deportivas y programas de aprendizaje están ganando popularidad entre una población que quiere mantenerse activa durante más tiempo. Para muchas empresas, este colectivo está dejando de ser visto como un grupo dependiente para convertirse en un consumidor con capacidad de gasto propia.

Convertir un problema en una oportunidad. Es el fin, obvio. La economía plateada representa un intento de transformar una de las mayores amenazas estructurales de China en una oportunidad económica. El envejecimiento de la población seguirá planteando enormes desafíos para las pensiones, la sanidad y el mercado laboral, pero Pekín está intentando extraer valor económico de una tendencia que ya considera irreversible. 

En lugar de esperar que una recuperación de la natalidad resuelva el problema, el país está reorganizando sectores enteros para atender a una población cada vez más envejecida. En cierto modo, China ha asumido que tendrá menos niños de los que soñaba y está apostando por algo distinto: convertir a sus jubilados en el centro de una industria multimillonaria capaz de sostener parte de su crecimiento futuro.

Imagen | Pixabay, timquijano, World Bank Photo Collection

En Xataka | En plena carrera hacia la inmortalidad, China cree haber encontrado la forma de que vivamos 150 años: con uvas

En Xataka | China sabe que su población se va a hundir pero ya tiene un plan a largo plazo para resolverlo. Cómo no, gracias a la IA

source

Mostrar más
Botón volver arriba