TLALNEPANTLA

Inicia Tlalnepantla demolición de viviendas en la zona cero del cerro del Chiquihuite

Comienza intervención en inmuebles de alto riesgo; serán derribadas 66 casas ubicadas en la franja de mayor peligro tras el derrumbe de 2021

Valeria Vargas

TLALNEPANTLA DE BAZ, Estado de México.- El Gobierno de Tlalnepantla inició formalmente los trabajos de demolición de viviendas ubicadas en la denominada Zona Cero del Cerro del Chiquihuite, área considerada de alto riesgo desde el derrumbe ocurrido en septiembre de 2021 y que cobró la vida de varias personas.

La administración encabezada por el alcalde Raciel Pérez Cruz informó que actualmente existe una desocupación integral de la primera franja de peligro, donde se encuentran 66 viviendas identificadas con afectaciones y riesgos estructurales derivados de las condiciones geológicas del lugar.

Como parte de una primera etapa, las autoridades intervendrán 25 inmuebles distribuidos en tres polígonos específicos, mediante un proceso de demolición manual diseñado para minimizar cualquier impacto en las construcciones vecinas.

Los trabajos comenzaron semanas atrás con labores de ingeniería, supervisión técnica y aseguramiento del perímetro, mientras que las familias que habitaban la zona fueron previamente desalojadas para garantizar su seguridad.

Debido a la inestabilidad del terreno, las autoridades establecieron una restricción absoluta para el uso de maquinaria pesada, por lo que las demoliciones se realizan exclusivamente con herramientas manuales. La medida busca evitar vibraciones que puedan afectar viviendas ubicadas en la parte baja del cerro o provocar nuevos movimientos del terreno.

De acuerdo con el proyecto técnico, el procedimiento contempla el retiro progresivo de losas, muros divisorios, elementos estructurales y cimentaciones, con el propósito de desmontar cada inmueble de forma controlada y segura.

Paralelamente, personal de Protección Civil mantiene un programa de visitas técnicas a predios colindantes para verificar las condiciones estructurales antes y después de cada intervención, además de atender cualquier eventualidad derivada de las labores de demolición.

Las acciones cuentan también con el respaldo de especialistas del Instituto Politécnico Nacional, quienes participan en estudios geotécnicos y en el monitoreo aéreo mediante drones para identificar posibles riesgos de desprendimiento de rocas en la ladera.

El gobierno municipal señaló que una vez concluidos los trabajos de demolición y estabilización del terreno, la zona será incorporada a un proyecto de reforestación y protección ambiental que impedirá nuevos asentamientos humanos en el área considerada de riesgo permanente.

Con estas acciones, las autoridades buscan cerrar uno de los capítulos más complejos que dejó el derrumbe del Cerro del Chiquihuite y brindar mayor seguridad a las familias que habitan en las inmediaciones de esta zona vulnerable del municipio

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