Opinión

Política en Violeta 

Justicia de Cristal: Cuando el Estado suelta la mano de Mariana

Por: Malva

Nos dijeron que este sería el tiempo de las mujeres. Nos prometieron que, con mujeres al mando, la sensibilidad y la justicia dejarían de ser moneda de cambio para convertirse en un derecho tangible. Sin embargo, el caso de Mariana en la Ciudad de México nos devuelve de golpe a la realidad de una fiscalía que, lejos de proteger, parece haber perfeccionado el arte de la ceguera selectiva.

Mariana no solo fue víctima de extorsión; hoy es víctima de un sistema que decidió ignorar pruebas, desechar videos y, en un acto de absoluta irresponsabilidad, dejar libres a tres de sus agresores. 

La Fiscalía de Justicia en Azcapotzalco de la CDMX no solo omitió evidencia; omitió su deber básico de garantizar seguridad. ¿Cómo se le explica a una mujer que debe confiar en las instituciones cuando estas mismas instituciones devuelven a sus extorsionadores a la calle?

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El contraste es doloroso. Mientras en los discursos oficiales se celebra la llegada de las mujeres a los espacios de poder más altos, en las oficinas ministeriales el panorama sigue siendo el mismo: desdén, carpetazo y una alarmante falta de solidaridad.

Es una verdad incómoda, pero necesaria: el género por sí solo no garantiza justicia. Gobernar como mujer no sirve de nada si no se gobierna para las mujeres. La justicia en este país se ha vuelto reactiva; parece que solo importa cuando el ruido en redes sociales se vuelve insoportable. 

Solo cuando el video se vuelve viral y el hashtag quema, las autoridades deciden «tomar en serio» lo que debió ser prioridad desde el primer minuto.

El peligro de la impunidad institucional

Hacer responsable a la Fiscalía no es un exceso retórico, es un acto de supervivencia. Al soltar a los extorsionadores de Mariana, la autoridad no solo le falla a ella, sino que envía un mensaje aterrador a todas: denunciar es inútil y la prueba es desechable.

La omisión es complicidad: Ignorar videos y pruebas físicas no es un error administrativo; es una decisión que pone en riesgo la vida de una ciudadana.

Justicia bajo demanda: No podemos normalizar que la única forma de obtener atención sea la exposición pública. El sistema judicial no debería necesitar de un algoritmo de TikTok para funcionar.

Hoy alzamos la voz por Mariana. Porque si la justicia solo llega tras la presión digital, entonces no es justicia, es gestión de daños. 

Si realmente es tiempo de mujeres, que se note en las fiscalías, en las carpetas de investigación y en la libertad de quienes denuncian, no en la de quienes extorsionan.

Nos leemos en: politicaenvioleta@gmail.com envíanos tus comentarios, denuncias ciudadanas, opiniones y temas que te gustaría compartir en este espacio. Es tuyo y es para darle voz a los sin voz.

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