ISSEMYM: La negligencia que enferma y empobrece a miles en el Edomex

La crisis no es nueva, pero persiste en 2026. Pacientes reportan filas desde las 5 de la mañana en farmacias subrogadas donde les entregan vales que “nunca pueden ser canjeados”
FIRR
Toluca, 22 de marzo de 2026 – Mientras el Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM) recibe puntualmente las aportaciones descontadas de salarios y pensiones de cientos de miles de trabajadores y jubilados, miles de derechohabientes con diabetes, hipertensión, cáncer y otras enfermedades crónicas enfrentan un calvario diario: sin medicamentos, sin citas y con vales que valen menos que el papel en el que están impresos.
La crisis no es nueva, pero persiste con saña en 2026. Pacientes reportan filas desde las 5 de la mañana en farmacias subrogadas donde les entregan vales que “nunca pueden ser canjeados”, obligándolos a comprar de su bolsillo los tratamientos que ya pagaron con sus descuentos quincenales. Para una cita con un especialista hay que esperar más de un año; los estudios se retrasan indefinidamente. El resultado: complicaciones graves, hospitalizaciones evitables y familias que ven cómo se esfuma su patrimonio para pagar insulina, antirretrovirales o quimioterapias.
Este jueves 19 de marzo, la diputada Maricela Beltrán Sánchez, del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano, presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Seguridad Social para obligar al ISSEMYM a reembolsar los medicamentos, insumos o tratamientos que no surta por falta de abasto. La propuesta es clara: los pacientes podrán comprar en otras instituciones (preferentemente públicas) y exigir el pago en un plazo máximo de cinco días hábiles al presentar receta y factura. No es un favor; es una obligación que el instituto evade sistemáticamente.
“Cuando el ISSEMYM no suministra estos insumos esenciales, el impacto financiero es más severo para los hogares”, explicó Beltrán. Y tiene razón. El instituto arrastra una crisis financiera estructural: déficit multimillonario, más pensionados que aportantes activos y municipios morosos. Recibe el dinero, pero no contrata suficientes especialistas ni mantiene reservas de medicamentos. El mal manejo de recursos es tan evidente que ya nadie lo disimula.
Protestas frente al Congreso local y Palacio de Gobierno, denuncias de maestros del SMSEM y jubilados en Nezahualcóyotl y Toluca, quejas formales ante la CODHEM… todo cae en oídos sordos. La gobernadora Delfina Gómez Álvarez quien presume de “humanismo mexicano” no ha movido un dedo para resolverlo. No hay intervención directa, no hay sanción a los directivos del instituto y, peor aún, no hay explicación a los derechohabientes que pagan religiosamente por un servicio que no reciben.
Esto no es un “desabasto temporal”. Es una negligencia institucional convertida en política de Estado. El ISSEMYM viola el derecho constitucional a la protección de la salud al convertir un servicio obligatorio en una lotería de vales y esperas eternas. Mientras, los pacientes se complican, se endeudan y, en el peor de los casos, mueren por falta de lo que ya pagaron.
La iniciativa de Movimiento Ciudadano es un primer paso necesario, pero insuficiente si no va acompañada de auditorías reales, sanciones y la obligación inmediata de surtir medicamentos. Porque reembolsar es reparar el daño, no la solución. La verdadera solución es que el ISSEMYM cumpla con lo que le descuenta a los trabajadores.
Y la culpa no es solo del instituto: los mayores deudores son los mismos gobiernos que presumen de “servir al pueblo”. Detrás vienen los municipios: Cuautitlán Izcalli con 131.3 millones, Huixquilucan con más de 89 millones, Naucalpan con 76.8 millones, Valle de Chalco con 58.7 millones y Nicolás Romero con 29.2 millones. Toluca ya liquidó sus 613 millones… pero los demás siguen sin pagar. El resultado: un agujero negro de más de 27,000 millones de pesos que deja sin insulina, sin quimioterapias y sin especialistas a miles de enfermos. Mientras Delfina Gómez y estos alcaldes no les cobren ni un peso, el ISSEMYM seguirá descontando sueldos y entregando vales inútiles. Esto no es mala administración. Es un atraco organizado con sello oficial
Hasta ahora, ni el instituto ni la gobernadora han dado señales de querer resolverlo. Los enfermos del Edomex no pueden esperar otro año. La pregunta es incómoda pero obligada: ¿hasta cuándo la salud de los mexiquenses será el último renglón en las prioridades de este gobierno?
El silencio ya no es opción. La negligencia, tampoco.








