COLUMNA POLÍTICA EN VIOLETA

En la Mira: cambios en el Gabinete de Cristal de Delfina Gómez y el Lastre en Salud Edomex
POR: MALVA
La silla de la Gubernatura mexiquense parece tener un resorte que no deja a nadie tranquilo. La salida de Celeste Ramírez de la Vocería de comunicación no es solo un movimiento más; es el síntoma de una administración que, a poco más de dos años, sigue sin encontrar estabilidad.
Con un encargado de despacho y el rumor de la desaparición del área, el mensaje es de incertidumbre en el círculo cercano de Delfina Gómez. Hace pensar que lejos de hacer equipo entre los cercanos a la mandataria, entre ellos se tiran a matar para ganar espacios políticos y de intereses personales.
Sin embargo, mientras unas piezas caen por estrategia, hay otras que permanecen a pesar de la putrefacción que emanan. El caso más alarmante es, sin duda, la Secretaría de Salud.
Macarena Montoya: La deshonestidad como bandera
La permanencia de Macarena Montoya Olvera ha dejado de ser una cuestión de ineficiencia administrativa para convertirse en un escándalo de ética y posible enriquecimiento ilícito que la Cuarta Transformación no debería permitirse.
El lujo que no cuadra. Mientras los hospitales del Edomex carecen de insumos básicos y rechazo cotidiano de atención pública efectiva y eficiente; los rumores sobre la nueva y ostentosa propiedad de Montoya en un lujoso residencial Porto Fino en el municipio de Metepec, crecen y crecen en el círculo de la política local y que ha trascendido.
¿Cómo se costea un estilo de vida de ese calibre con un sueldo de servidora pública en tan poco tiempo? El contraste con la «austeridad republicana» es insultante.
Lo más bajo en su estrategia de supervivencia política ha sido la sospecha de un oportuno supuesto estado de salud maternal, utilizado presuntamente como un escudo mediático y legal para evitar su remoción. Jugar con temas tan sensibles y la vida misma para aferrarse al poder habla de una calidad moral nula.
A ello, se agrega la corrupción sistémica: Entre adjudicaciones directas bajo la mesa y una red de complicidades, la gestión de Montoya es un foco de infección que requiere una extirpación inmediata.
¿Limpieza profunda o complicidad? El mensaje político de la Gobernadora ha sido que «nadie es intocable». Si eso es cierto, la salida de Macarena no es negociable; es una urgencia de sanidad pública.
Mantenerla en el cargo no solo desgasta la imagen de la Maestra Delfina, sino que confirma que en Salud la deshonestidad ha echado raíces profundas.
¿Se atreverán a cortar de tajo con la corrupción o el influyentismo de Montoya pesará más que el bienestar de los mexiquenses? La guillotina ya está tardando.





