SPC era la marca del móvil para mayores. Ahora tiene un sistema que aprende cuándo tu abuelo deja de comportarse como siempre

SPC lleva un año digiriendo el cambio que Teresa Acha-Orbea, su directora general, nos describía en el MWC 2025: pasar de fabricante de teléfonos para mayores a empresa de servicios tecnológicos integrales.
De nuevo en Barcelona y de nuevo en el MWC, la empresa alavesa ha presentado el primer producto que materializa esa transformación. Se llama Zeus Halo, y es una plataforma de teleasistencia predictiva construida alrededor de un hub doméstico 5G con pantalla de 12 pulgadas, cuatro micrófonos y conectividad IoT para integrar sensores, pulseras de actividad y otros dispositivos del hogar. Aparece a la derecha en la imagen que encabeza estas líneas.
La propuesta parte de una premisa demográfica que define hoy a nuestro país: España envejece. Según proyecciones del INE, en 2030 casi un tercio de la población superará los 60 años, y una parte creciente de ese grupo vive sola.
Los sistemas de teleasistencia actuales funcionan de forma reactiva, esperando a que ocurra algo antes de actuar. Zeus Halo apunta en la dirección contraria: el sistema aprende los patrones de comportamiento del usuario. A qué hora se levanta, cuántas veces va al baño, cuándo sale de casa…
Cuando esos hábitos cambian de forma abrupta, el dispositivo genera una alerta preventiva que llega al smartphone de familiares o cuidadores, o directamente a plataformas de teleasistencia de terceros. «Si esta persona suele ir al baño varias veces al día y de repente solo está en el salón, algo pasa», nos explica Acha-Orbea en el stand de SPC en el Pabellón de España.
También puede detectar caídas a través de la pulsera de actividad, monitorizar frecuencia cardiaca o temperatura, y enviar avisos si la persona sale y no vuelve. El hardware no requiere router, ni siquiera que en la casa hay una red WiFi, porque el hub lleva una SIM 5G y da cobertura a todos los sensores del hogar, lo que elimina una barrera habitual de instalación para este perfil de usuario.
Los sensores compatibles incluyen detectores de presencia, apertura de puertas y humo, además de los wearables. Las cámaras son técnicamente posibles, pero SPC ha decidido no incorporarlas por defecto: «Todos queremos mantener nuestra privacidad, por lo menos visual», apunta Acha-Orbea.
La segunda pata de Zeus Halo es el agente conversacional. La plataforma incluye un asistente de voz que aprende los gustos e intereses del usuario y mantiene conversaciones adaptadas a él, con recordatorios de medicación, citas médicas o cumpleaños que se entregan como llamadas de voz en lugar de mensajes de texto, porque «los SMS no los suelen leer», algo que ya nos explicaron hace un año.
El sistema también puede organizar videollamadas seguras con familiares a través de una aplicación propia, sugerir actividades dentro y fuera de casa o poner en contacto a usuarios de Zeus Halo con intereses comunes. La soledad no deseada de las personas mayores lleva años en la agenda pública,
El producto se lanzará antes de que termine el año en dos modalidades:
- Una versión para retail destinada a familias que quieran instalarlo en casa de sus padres o abuelos
- Y otra versión institucional para diputaciones, servicios sociales municipales, residencias, teleasistencias y aseguradoras que necesiten monitorizar a sus usuarios de forma proactiva.
SPC tiene en su cartera clientes de la talla de CaixaBank o la Generalitat de Asturias, lo que le da acceso directo al tipo de organización al que apunta con la versión B2B. El lanzamiento de Zeus Halo viene acompañado de un reposicionamiento de marca. SPC estrena logo, web (ahora en onspc.com) y una nueva definición de sí misma: «consultora tecnológica» que combina fabricación, integración de sistemas y consultoría bajo el paraguas ‘human by design’.
La empresa, fundada a finales de los ochenta aprovechando la liberalización de las telecomunicaciones, que durante décadas vivió de vender teléfonos fijos y móviles adaptados para mayores, tiene hoy 78 empleados y sedes en Vitoria, Lisboa y Shenzhen. Vende unas 400.000 unidades anuales de teléfonos básicos para mayores y cerca de 30.000 smartphones adaptados. Es, según sus propias cifras, la primera marca española en ese nicho con el 50% del mercado nacional.
La transición que Zeus Halo encarna no ha salido gratis. SPC ha tenido que reclutar ingenieros de software y está montando una ingeniería propia en China para trabajar directamente con fabricantes de chipsets. El apagón del 2G, que obligó a la empresa a rediseñar su catálogo hace pocos años, resultó ser la palanca que convirtió dispositivos «tontos» en plataformas capaces de intercambiar datos. Zeus Halo es el paso siguiente en esa misma lógica: un cacharrito de hardware que se convierte en el cerebro conectado del hogar.
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