Informe sin contraste y con protestas: más narrativa institucional que rendición de cuentas en la UAEMéx

Mientras en el Aula Magna se hablaba de transformación e inclusión, afuera docentes y administrativos exigían transparencia en fondos de vivienda y salarios dignos.
El formato controlado del evento evitó cuestionamientos directos, en medio de reclamos que evidencian tensiones internas.
Staff
Toluca, Méx., 3 de marzo de 2026. — El Primer Informe Anual de Actividades de la rectora de la Universidad Autónoma del Estado de México, Martha Patricia Zarza Delgado, transcurrió en un ambiente institucional marcado por el respaldo político y el discurso de transformación. Sin embargo, de manera paralela, el acto estuvo acompañado por manifestaciones de docentes y personal administrativo que reclaman pagos pendientes y mayor transparencia financiera.
Aunque el evento fue presentado como un ejercicio de rendición de cuentas, su estructura sin espacio para preguntas abiertas ni intervenciones críticas reforzó la percepción de que se trató de un acto cuidadosamente diseñado para evitar imprevistos y confrontaciones públicas.
Protestas durante el informe
Mientras en el Aula Magna del Edificio de Rectoría se destacan avances en reducción de cuotas y ampliación de becas, en el exterior docentes y trabajadores administrativos de distintos espacios académicos, entre ellos las preparatorias 1 y 3, se manifestaron para exigir el cumplimiento en el pago de fondos de vivienda correspondientes a Infonavit y Fovissste, así como mejores condiciones salariales.
Los inconformes señalaron que desde hace aproximadamente una década la universidad no habría aplicado recursos destinados a vivienda, cuyo monto estiman en más de mil millones de pesos, sin que exista claridad sobre su destino. Por ello, demandaron información detallada y verificable sobre el manejo de esos fondos.
“No pedimos algo injusto, pedimos algo que es justo. Alguien se lo está llevando, ¿quién?, ¿en dónde está ese dinero?”, expresó uno de los docentes participantes en la protesta, al cuestionar la falta de respuestas institucionales.
En paralelo, personal administrativo denunció reducciones salariales sin explicación formal. Aseguraron que esta situación no se había presentado anteriormente y que afecta a trabajadores de diversas preparatorias, facultades y espacios académicos.
Los manifestantes afirmaron que, pese al cambio en la Rectoría, no perciben modificaciones de fondo en las dinámicas administrativas que según su postura arrastran problemáticas de gestiones pasadas.
Un informe sin diálogo directo
Dentro del recinto, la rectora enfatizó que su administración surge de un proceso democrático inédito y reiteró el compromiso con una “Transformación Universitaria” basada en inclusión, cercanía y participación. La presencia de la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, reforzó el tono institucional del evento, con un mensaje centrado en la equidad y la responsabilidad en el manejo de recursos públicos.
No obstante, el contraste entre el discurso oficial y las protestas externas evidenció una brecha entre la narrativa institucional y las preocupaciones de parte de la comunidad universitaria.
Si bien se informaron reducciones de cuotas, ampliación de becas y reformas normativas, no se presentaron detalles específicos sobre los señalamientos relacionados con fondos de vivienda ni sobre los reclamos salariales. Tampoco hubo un espacio público para responder directamente a estas inconformidades durante el acto.
¿Transformación pendiente?
El informe cumplió formalmente con la obligación anual de presentar resultados. Sin embargo, la jornada dejó en claro que la transformación universitaria que se plantea enfrenta retos internos significativos.
Para sectores críticos, el verdadero desafío no radica solo en enunciar cambios estructurales o firmar acuerdos académicos, sino en abrir canales efectivos de diálogo, transparentar el uso de recursos y atender de manera puntual las demandas laborales.
La primera mujer rectora de la UAEMéx encara así una doble exigencia: consolidar un liderazgo histórico y, al mismo tiempo, responder con hechos verificables a las inquietudes de docentes y trabajadores que, mientras se desarrollaba el informe, recordaron que la rendición de cuentas no se limita al discurso, sino que requiere respuestas claras y públicas












