Seedance 2.0 ha inundado las redes de vídeos generados por IA con contenido de Disney. Y Disney ha levantado el teléfono

El fenómeno del mes en IA es Seedance 2.0. Hasta la fecha, el modelo más sorprendente de creación de texto a vídeo y todo un dardo a la misma industria de Hollywood. Tanto, que la propia Disney ha advertido legalmente a Bytedance, el gigante chino tras este modelo.
El aviso. Fuentes de Reuters afirman que Disney ha enviado una carta de cese y desistimiento a Bytedance, acusando a la empresa china de haber utilizado personajes de la compañía para entrenar a su modelo Seedance 2.0.
Según las declaraciones, Bytedance habría creado un paquete de personajes con derechos de autor para alimentar esta inteligencia artificial, principal razón por la que es tan precisa recreándolos.
La respuesta de Bytedance. La compañía china no ha reconocido haber utilizado personajes con derechos de autor para entrenar su modelo, pero sí ha reaccionado ante el aviso de Disney.
«Estamos tomando medidas para fortalecer las salvaguardas actuales mientras trabajamos para evitar el uso no autorizado de la propiedad intelectual y la semejanza por parte de los usuarios».
Más allá del comunicado, la empresa no ha detallado qué medidas está llevando a cabo para evitar que los usuarios distribuyan contenido con derechos de autor, como el que llevamos viendo inundar la red desde hace dos semanas.
No son los primeros. Disney ya tomó medidas similares contra Character.AI, una IA especializada en la creación de personajes animados capaz de emular a la perfección los personajes de Disney.
La compañía tan solo tiene alianza con OpenAI, con quien firmó un acuerdo para que Sora pudiera generar más de 200 personajes gracias a una licencia de tres años. La operación incluía una inversión de 1.000 millones de dólares por parte de Disney en OpenAI.
Puertas al campo. El «prompt engineering creativo» y las modificaciones de código para lograr que la IA se salte las propias limitaciones para las que está programada son inevitables, amén de todos los modelos Open-Source derivados que pueden entrenarse fuera de la jurisdicción.
La clave aquí no está en la disputa entre Disney y Bytedance, está en que China ha creado el primer modelo que amenaza directamente a la creación de contenidos cinematográficos.
Únete al enemigo. De un tiempo a esta parte, la industria del cine tiene claro que los próximos años serán de recortes y abrazo de la IA. CEOs como el de Sony ya se pronunciaron y posicionaron como «muy enfocados en IA», dejando claro que el problema actual de las películas es el gasto.
Modelos como Seedance ya permiten generar en minutos lo que antes requería equipos enteros y presupuestos millonarios. En los próximos años, los modelos de generación de vídeo obligarán a la industria a replantearse su estructura de costes.
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