Roborock F25 Ace Pro, análisis: pensaba que era imposible, pero al fin un aspirador ha conseguido que jubile la fregona
Que los aspiradores manuales limpian mejor que los robots es una obviedad incómoda, literalmente: nada como tus ojitos y tus manos para incidir donde has detectado suciedad. Eso sí, tienes que tener tiempo y ganas para hacerlo. Si lo que quieres es aspirar y fregar, al menos hay una alternativa para evitar el trámite de pasar primero la escoba y la fregona después: los aspiradores fregadores.
Hasta ahora lo de fregar era un decir: una cosa es frotar con agua jabonosa y flecos absorbentes y otra pasar un rodillo mojado con agua. Así que Roborock ha subido su apuesta con este F25 Ace Pro que promete aspirar y fregar a la vez y de verdad. Lo hemos probado a fondo y estas son nuestras impresiones.
Ficha técnica del Roborock F25 Ace Pro
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Roborock F25 Ace Pro |
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Potencia de succión |
25000 Pa a 30N |
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Conectividad |
Sí, Wi-Fi. |
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Mantenimiento |
Lavado del cepillo agua caliente Secado: 5 y 30 minutos (95 grados) |
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DEPóSITOS |
Agua limpia: 1.000 ml Limpiador: 100 ml Agua sucia: 720 ml |
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Autonomía |
4.000 mAh Hasta 60 minutos |
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Qué viene en la caja |
cuerpo, mango, rodillo, cepillo de limpieza, limpiador, filtro, cable, estación de carga y manuales |
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Extra |
Con Wi-Fi |
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PRECIO |
roborock F25 Ace Pro Aspiradora-Fregona de 25.000 Pa, Tecnología JetFoaming para Manchas Difíciles, Rodillo Antienredos para Pelo de Mascotas, Diseño Plano 180°, Autolimpieza Alta Temperatura, 60 min
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Diseño: tremendo armatoste

Así como con los robots aspiradores el diseño se ha ido refinando con el paso de los años, con los aspiradores fregadores no podemos decir lo mismo: en general siguen teniendo un aspecto un tanto armatoste que recuerda a los aspiradores escoba primigenios, lo vimos hace un lustro con el Dyad de esta misma marca, el Dreame H15 Pro hace casi un año y ahora con este. Menos mal que se arrastra y no hay que llevarlo en brazos, aunque sí que hay que levantarlo para sacarlo de la base.

La base es un rectángulo del tamaño de una baldosa gorda que sirve para cargarlo, guardarlo en pie y limpiarlo, como iremos viendo a lo largo de este análisis. Lo verdaderamente voluminoso y tecnológico es el propio aspirador, que se divide en tres partes:
- Un mango con cuerpo metálico y empuñadura de goma que ofrece buen agarre y que alberga tres botones y un gatillo para controlarlo mientras lo arrastras.

- El cuerpo es lo más interesante: en la zona posterior y fácilmente a la vista cuando está en pie, una pantalla a color para proporcionar información del estado del dispositivo, como la potencia o el modo. Spoiler: no es demasiado intuitiva. También alberga la batería, el motor y el depósito de agua sucia, que es translúcido y tiene una pestaña para tirar de ella y extraerlo.

- El cabezal de limpieza. En la parte inferior, la que está en contacto con el suelo, hay un rodillo de limpieza bastante largo y de un tejido similar a la microfibra y un raspador de goma parecido al de los limpiacristales. También hay un par de ruedas grandes para facilitar el desplazamiento. En la zona superior encontramos dos depósitos, uno para el agua limpia bastante más grande y otro para el limpiador. Apuntando hacia afuera, un pequeño agujerito que sirve para lanzar jabón.

Los depósitos de agua rondan el litro de capacidad, un tamaño no especialmente grande pero de sobra para una limpieza completa de la casa. La distribución de peso es buena, pero entre que no es liviano precisamente y que mide 1,1 metros, se nota en el brazo de arrastre cuando llevas un rato.
Lo bueno es que desliza bien y que como tiene un cabezal generoso (26 x 25 cm), en poquísimo tiempo limpias un pasillo. Así, me parece de lo más práctico para limpiar superficies grandes.
Además, puedes ponerlo prácticamente tumbado y seguirá funcionando y deslizándose bien (ayuda una pequeña ruleta deslizante que tiene en la empuñadura), ideal para limpiar por ejemplo por debajo de la cama. Eso sí, el peaje a pagar de un cabezal de ese tamaño es que obviamente no cabe en muchos sitios. Por ejemplo, a los lados de mi WC.

Limpieza: capaz de sustituir a la fregona
La premisa de funcionamiento es simple: añadir agua y solución limpiadora a los depósitos de la base por sus respectivas boquillas, tener el aspirador lo suficientemente cargado, sacarlo de la caja y darle al botón de encendido. Por defecto, cuando lo colocas en vertical se para y al inclinar vuelve a ponerse en marcha porque entiende, con todo el sentido del mundo, que no vas a aspirar teniéndolo de pie y bloqueado al movimiento.

Aspirar y fregar es coser y cantar gracias a que se desliza suave como la seda (esto se puede configurar en la app) y aunque no soy muy amiga de hacer las dos cosas a la vez, la realidad es que funciona bien: se traga pelos, pelusas, migas, arenilla y hasta alguna lenteja sin problema poniéndolo con el modo automático, que es el que viene por defecto.

No obstante, puedes tocar sobre el botón que hay sobre el de encendido y alternar entre los modos Eco, Automático, Máximo y Esponja. El nombre de los modos lo sé porque el aspirador viene con voz y porque lo he visto en la app, pero así como algunos son claros, otros como «Esponja» no tanto. Tú vas cambiando y prácticamente te guías por el ruido, pero en la aplicación se despeja el misterio: con el modo Esponja la potencia es equilibrada y el nivel de agua bajo, sirve prácticamente para secar el suelo.
Para limpiezas de mantenimiento para el día a día el modo Automático me ha parecido interesante en tanto en cuanto combina potencia media y nivel de agua medio, pero también te puede interesar un repaso rápido ligero con el modo Eco. En cualquier caso, para suciedad «pequeña» habitual no hace falta más. Si se te caen unos copos de cereales entonces sí, mejor ponerlo a tope. En cualquier caso, para mí el principal problema no es que le falte potencia, es que el cabezal es tan grande que no entra en muchos rincones, ni de ancho (25 cm) ni de alto (12,5 cm).

Eso sí, de este dispositivo lo llamativo no es cómo aspira sino cómo friega. Aquí es donde verdaderamente llegan las sorpresas. La dinámica es que el agua dosificada en función de lo que establezca el modo llega al rodillo recubierto de textil, que según el fabricante ejerce una presión de 30N sobre el suelo y rota a 430 rpm.
En la práctica, esa combinación es normalmente bastante efectiva para eliminar manchas secas, incluso aunque sean difíciles. Al fin y al cabo, es un aspirador manual, puedes insistir. Pero si aprietas el gatillo es otra historia: el detergente forma con el aire una especie de espuma que se posa por encima de lo que tenga delante para así reblandecer la mancha e higienizar la zona. Y ahí ya es infalible (yo he tenido que acudir a la app para configurar que vierta más jabón).
Más interesante aún que para manchas secas es usarlo directamente cuando se te cae algo al suelo, por ejemplo un café: un par de gatillazos, otro par de pasadas y listo. Lo bueno es que no estás limpiando solo con agua. Y quien dice un café, dice otros líquidos como un pegajoso refresco o hasta un puré. El suelo queda limpio, se seca bastante rápido y huele bien.

Pese a su efectividad con las manchas, la dosificación del agua es buena: no encharca, de modo que se seca relativamente rápido. No obstante, me he ceñido a pasarlo por las salas donde hay suelos de baldosa y no por el pasillo, que es de parqué: obviamente, antes de comprar este aspirador para tu casa, considera qué tipo de suelo tiene y si le sienta bien el agua.
Autonomía: y dura, y dura, y dura…
La pantalla que tenemos a la vista cuando pasamos el aspirador informa de forma cualitativa (con barritas, como los móviles de antaño) cómo se va agotando la batería, además del modo de funcionamiento y del estado (azul es bien). No obstante, en la app sí que se pueden ver los porcentajes.
Según Roborock esa batería integrada de 4.000 mAh es capaz de aguantar hasta una hora en modo Eco y media hora a máxima potencia. Para testear su duración la puse a tope para limpiar un piso de aproximadamente 100 metros cuadrados y en un cuarto de hora había terminado, consumiendo el 40%. La cifra es incluso más ventajosa que la ofrecida por el fabricante, pero hay que tener en cuenta que en el proceso en algún momento lo puse en vertical. En cualquier caso, tiene batería para rato, a prueba de casas grandes.

Cómo es la app

En dos palabras: complementaria y prescindible. A lo largo de este análisis he hecho varias referencias a la aplicación en cuestiones como poder ver el porcentaje de la batería y cómo son los modos, cambiar la dosificación de jabón o configurar el deslizamiento, pero es que permite unas cuantas cosas útiles más como cambiar cómo es la autolimpieza y el secado o ver el mantenimiento y los manuales. Y alguna cosa curiosona, como poner el aspirador totalmente en horizontal y dirigirlo a distancia desde la app cual drone o coche teledirigido.
¿Tener todas esas opciones es esencial? No, pero gracias a la app la experiencia es más completa y a tu gusto. Pero la realidad es que en el día a día apenas la vas a usar. Porque sin la aplicación el Roborock F25 Ace Pro funcionaría igual de bien y podríamos alternar entre los modos o recurrir a la web para comprar recambios o ver la documentación, pero todas estas opciones e información extra se agradecen. Eso sí, la interfaz no está mal, pero tiene margen de mejora: sin ir más lejos, que no haya palabras cortadas.
Mantenimiento: con letra pequeña
Para usar este aspirador hace falta que tenga energía en la batería, agua en el depósito y limpiador si queremos los mejores resultados. Lo primero es sencillísimo de hacer: basta con colocarlo en su sitio y esperar un par de horas, no hay malos encajes que provoquen que no se cargue. Lo segundo es relativamente común pero cómodo: tiras de la palanca para liberar el depósito, abres el tapón pertinente y lo pones bajo el grifo. En cuanto a lo tercero, más o menos lo mismo: abres el otro compartimento y viertes con un poco de cuidado.
El problema está cuando se acaba el jabón. Roborock recomienda usar solo detergentes de su marca y lógicamente si quieres evitar obstrucciones o dañar el dispositivo, es lo primero que intentas. Entonces vas a la web y malas noticias: ni hay exactamente el que viene en la caja y los que hay no son baratos precisamente (20 euros cuesta el más barato y es el presupuesto de varios meses para comprar todos los jabones de mi casa). ¿Qué tiene de especial? Pues en realidad una fórmula bastante simple, principalmente agua con tensionactivos no iónicos, sin lejía ni alcoholes, bastante parecido a los limpiadores domésticos de suelos suaves y concentrados.

Lo siguiente es vaciar el depósito de agua sucia, algo que usándolo a diario para mi análisis he tenido que hacerlo un par de veces por semana. El procedimiento es fácil: tirar de la palanca para sacarlo y luego de un asa amarillo para retirar la tapa donde se incrusta el filtro. Y ya volcarlo en el WC, porque es un líquido marrón bastante poco agradable. Aquí viene bien la escobilla que incluye para retirar restos como pelos sin manipular con las manos.
Lo bueno es que lo de limpiar con las manos no es algo que tampoco tengas que hacer con el rodillo: tiene dos limpiezas automatizadas en la base que emplean agua y aire caliente y que lo dejan listo en pocos minutos sin hacer apenas ruido (esto lo digo porque en otras marcas el proceso de secado es ruidoso). Así vuelve a estar limpia y bienoliente. Un detalle a agradecer: no vas a tener que quitar bolas de pelo porque porque lo corta en el interior del rodillo con una especie de cuchilla en zigzag.
Roborock F25 Ace Pro, la opinión de Xataka

Llevamos años probando este segmento menos común de aspiradores fregadores con cierto escepticismo porque bueno, aparte de que te toca pasarlo tú a mano y que son un poco armatoste, hacían lo que prometían a medias: si, son apañados aspirando, pero su fregado todavía distaba de la fregona. Al fin y al cabo con una fregona aprietas, usas agua y jabón. Con el Roborock F25 Ace Pro podemos decirlo: hemos dejado de usar la fregona, y no solo para limpiar suelos, sino también para derrames.
A partir de aquí, es un dispositivo especialmente interesante para hogares con suelos de baldosas y gente que quiere ahorrar tiempo y dejar los suelos limpios de una pasada. En este escenario no tiene rival. Pero sí letra pequeña: vas a tener que limpiar las esquinas a la vieja usanza. Por lo demás, este Roborock F25 Ace Pro se nota que está diseñado con mimo: se desliza bien, es potente, su batería es generosa y esta vez sí, cumple lo que promete.
En Xataka | Mejores robots aspirador en calidad precio: cuál comprar en función del uso y seis modelos recomendados
Este dispositivo ha sido cedido para prueba por parte de Roborock. Puedes consultar cómo hacemos las reviews en Xataka y nuestra política de relaciones con empresas.







