Las obras de la A-5 están siendo tal dolor de cabeza que han provocado el enfado de Alcorcón por… el BUS-VAO

Desde enero de 2025, los vecinos del Paseo de Extremadura de Madrid están descubriendo por las malas lo que implica soterrar cuatro kilómetros de una de las arterias de la ciudad. Ya no es que la entrada a la capital por la A-5 se haya convertido en una pesadilla de atascos, sino en una vía peligrosa debido al ‘Mario Kart’ urbano que se ha formado. Pero más allá de los atascos, el problema es que se está estrangulando el acceso a Madrid para muchas personas que viven en municipios del suroeste metropolitano. Que se lo digan a Alcorcón.
Madrid en hora punta no es una ciudad fácil de transitar, pero cuando cortas carriles de una autovía y sobrecargas los desvíos que ya están saturados a ciertas horas, la cosa se complica. Para intentar aliviar la carga, se habilitó un carril BUS-VAO para que los autobuses pudieran circular desde el kilómetro 14 hasta el Parque Oeste de Alcorcón. Y, aunque se dice que “lo más difícil de las obras ya ha pasado”, la realidad es que hay un interesante cuello de botella entre la capital ciudades como Alcorcón, Móstoles o Boadilla.
Y, como no podía ser de otra manera, ese carril BUS-VAO se ha convertido en motivo de disputa entre los ayuntamientos de Alcorcón y Madrid.
Una carretera como arma arrojadiza
En esta historia hay un cruce de acusaciones. Por un lado, desde Alcorcón, se critica que las obras y las medidas implementadas están ocasionando retenciones en uno de los puntos comerciales más importantes de la ciudad. El motivo es que el carril que se habilitó para los autobuses está infrautilizado mientras los vehículos particulares colapsan las vías.
Y parte del problema viene de ahí: ese carril para autobuses ocupa parte de la vía, impidiendo que los coches particulares utilicen todo el ancho disponible. Y si los autobuses fluyeran, no habría problema, pero no es el caso. Como apunta La Gaceta de Alcorcón, los vecinos han pedido que se elimine el carril, volviendo a una carretera para el uso general, pero la alcaldesa de la localidad ha insistido en extender el carril BUS-VAO hasta Príncipe Pío, ya en la capital.
Candelaria Testa expone en su petición que la ampliación del carril hasta el túnel de la M-30 es “fundamental para facilitar la conexión de los vecinos de Alcorcón con la capital”. Sin embargo, y como recoge el diario, los vecinos están pidiendo otra cosa: descongestionar primero Alcorcón y, luego, centrarse en las necesidades de los que se desplazan a Madrid.
Desde el ayuntamiento madrileño han respondido mediante Borja Carabante, delegado de Movilidad. Como leemos en La Razón, el funcionario asegura que “cada vez queda menos para que la ejecución del túnel sea una realidad”, asegurando que, para finales de año, “todos los autobuses estarán circulando por él, llegando directos a Príncipe Pío”.
Carabante asegura que Testa ha estado “poniendo palos en la rueda de la obra”, y al final ese embotellamiento entre Alcorcón y Madrid se ha convertido en una pelea entre los dos ayuntamientos. Los vecinos han afeado a la alcaldesa que no pida soluciones al ministro de Transportes, Óscar Puente, a la vez que ven cómo una disputa política vuelve a ser el tema de conversación mientras ellos siguen perdiendo tiempo y dinero en atascos.
El final, y por desgracia, es sólo un capítulo más de unas obras que están ocasionando recurrentes dolores de cabeza tanto a los vecinos como a los que necesitan el corredor para ir y volver a sus puestos de trabajo. Los cortes de Internet, luz y agua (ánimo, compañero Javi) se han sucedido sin previo aviso, el ruido es una constante y sólo queda tener esperanza en la gran promesa.
La de que “lo peor ya ha pasado”. Si pasas por ahí a diario, seguro que es un consuelo.
Imágenes | Ayuntamiento de Madrid, DGT






