DESDE LAS ALTURAS

POR: ARTURO ALBÍTER MARTÍNEZ
FALTAN 28 DÍAS PARA EL PRIMER INFORME DE PATRICIA ZARZA EN LA UAEM.
· Los cambios en la administración de la Universidad Autónoma del Estado de México dejan más dudas que certezas.
· Aparentemente se hacen para fortalecer un equipo que luce débil, pero sobre todo con falta de operadores políticos o si se sienten que lo son, resultaron poco efectivos.
· Los cambios no abonan a una percepción de estabilidad o a un proyecto institucional claro.
· Algunos movimientos y su lectura. David Cárdenas, ahora titular de Transparencia Universitaria. Antecedentes que lo vinculan con estructuras de poder estatal y municipal ligadas al PRI.
· Norma Baca Tavira, titular de la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Cuidados. Con antecedentes en el periodo de Alfredo Barrera, confrontó a grupos feministas. Además es esposa del actual secretario Académico, Francisco Herrera.
· Alejandra López ex directora de Lenguas se enfrentó con alumnos, se negó a dejar el cargo, sería nombrada jefa del programa benefactor de la Fundación.
· La semana pasada celebraron como un triunfo el acuerdo salarial con los trabajadores administrativos, a los que no les dio un beneficio real.
· Los académicos no pasan por un mejor momento, resulta que tendrán que pagar más impuestos, se les ocurrió grabar prestaciones entre las que destaca la prima de antigüedad.
· El incremento del 4% no representa una mejora real al salario, pero si lo reduce en 5.5%
· Mientras la percepción sobre el gabinete, tiene a gran parte de la comunidad universitaria preocupada, los que debían hacer un papel efectivo como operadores, Bernardo Almaraz y Jorge Vásquez prefieren mantener un lucimiento personal.
El informe anual de actividades en la Universidad Autónoma del Estado de México suele rendirse en marzo de acuerdo a la normativa universitaria, aunque debemos tomar en cuenta que la elección de rectora no se realizó en los tiempos estipulados en la misma norma.
Si el informe se lleva a cabo el 3 de marzo como se hace normalmente, Patricia Zarza tiene 28 días para presentar lo que hizo en 8 meses.
Independientemente de los números y el discurso oficial que le puedan hacer leer en su primer informe, la percepción sobre su trabajo deja mucho que desear.
Para empezar ha presentado un gabinete que deja más dudas que certezas, no parece que la Universidad se enfrente a un cambio o por lo menos a una nueva forma de trabajar en busca de objetivos claros.
La toma de decisiones desde rectoría, observadas en su conjunto, sólo nos revelan una contradicción profunda entre el discurso oficial y las señales políticas que se observan si tomamos en cuenta los movimientos de la administración.
Lo menos que se esperaba de los primeros cambios era estabilidad, con rumbo, pero más aún que abonaran a un proyecto institucional claro, porque parecen movimientos reactivos para contener tensiones internas.
Y es que tomando en cuenta algunos casos, podemos advertir que los criterios usados poco tienen que ver con fortalecer el aparato administrativo y en cambio se notan afinidades políticas.
Tomemos en cuenta al menos tres casos. El titular de Transparencia Universitaria, David Cárdenas. Su trayectoria está vinculada a personajes de administraciones estatales, entre los últimos cargos, fue secretario particular del entonces titular de la Contraloría, Javier Vargas en el periodo de Alfredo del Mazo; además tuvo presencia política con “Juanito” Macisse en el Ayuntamiento de Toluca.
Uno de los mensajes políticos tiene que ver con el hecho de colocar en un área estratégica como la es Transparencia a un perfil con nexos en grupos de poder del pasado reciente, cuando se supone que presumen un nuevo ciclo institucional.
Argumentos para colocar a un personaje con experiencia en esa posición, seguramente que deben tener muchos. Pero también se puede hablar de uno más.
El caso de Norma Baca, titular de la Secretaria de Igualdad Sustantiva y Cuidados.
La funcionaria universitaria tiene antecedentes de colaborar con otro ex rector de negro pasado, Alfredo Barrera.
Una académica con experiencia, pero en ese periodo justo cuando la presión estudiantil se desbordaba, Norma Baca fue identificada en el grupo de académicas que enfrentaron abiertamente a estudiantes feministas, protagonizó reuniones tensas y reclamos que dejaron una percepción de soberbia y descalificación del movimiento.
Hoy es la encargada de conducir la política universitaria en perspectiva de género. ¿En serio?
Peeeero eso no es todo. Resulta que también es esposa del actual Secretario Académico, Francisco Herrera, que no se puede dejar de lado, tiene cercanía a grupos vinculados con administraciones universitarias recientes.
¿Qué tal el caso de Alejandra López ex directora de Lenguas quien recibió fuertes críticas de alumnos que exigían su renuncia, algo que no hizo? Ahora todo apunta a que tendrá un cargo como jefa del programa benefactor de la Fundación.
¿TRIUNFO O APENAS CONTENCIÓN EL ACUERDO SALARIAL CON TRABAJADORES?
La semana pasada comentamos que la negociación salarial con los trabajadores administrativos había caído en un momento de tensión, debido principalmente a la poca capacidad de negociación de los funcionarios universitarios o la falta de operación política.
Finalmente como lo anunciamos ese mismo día llegaron a un acuerdo. Nada nuevo, las autoridades sindicales se conformaron con el aumento del 4% que no fue pactado en la Universidad, y les dejaron las prestaciones que ya tenían.
La negociación y la amenaza de la administración de Patricia Zarza era quitarles bonos que sirven para mejorar la condición salarial de los trabajadores aunque sea mínimamente.
Nada nuevo, sólo les dejaron lo que ya tenían y los trabajadores se tuvieron que conformar. Pero, al menos de momento, desactivaron un problema que podía crecer y que era grave, primero para la rectora, pero sobre todo para la institución.
ACADÉMICOS CON UN AUMENTO QUE SIRVE PARA PAGAR IMPUESTOS.
La situación con el sector académico tampoco es de lo mejor. También existe molestia.
Para algunos, sobre todo los que conocen el área, la actual administración universitaria tuvo “la ocurrencia” de grabar prestaciones, entre las que se encuentra la prima de antigüedad.
Esto implica una retención adicional en el ISR cercana al 10%. El asunto es que ya se reflejó en la pasada quincena y lo hicieron con un aviso de última hora, por lo que se acumuló el descuento de todo el mes de enero.
Esto afecta de manera directa a los académicos, pues el 4% que tanto presumen de aumento salarial no va a representar una mejora real a las percepciones, sólo debemos tomar en cuenta la inflación estimada del 3.8%.
Al final el salario de los académicos universitarios sufre una reducción real del 5.5%
El enojo es un hecho, no se comunicó con tiempo, se aplicó el descuento de forma unilateral, así que no existe interés o si mucha incapacidad para conseguir y negociar recursos, en cambio aplican la ley a “rajatabla”.
Eso sí, como lo anotamos la semana pasada, mientras esto sucede, Jorge Alejandro Vásquez, secretario de Gobernanza Universitaria y Bernardo Jorge Almaraz de la Oficina de la rectoría todavía se encuentran en una etapa de lucimiento personal y la operación política pasa a segundo término.
Y lo que falta…












