Amplían licencias a choferes del transporte público en EdoMéx pese a quejas por conducción temeraria

Usuarios denuncian manejo con celular, exceso de velocidad y maniobras imprudentes en Toluca y el Valle de México; autoridades ofrecen capacitación, pero persiste el reclamo de mayor rigor.
FIRR
Toluca / Tlalnepantla, Estado de México, 29 de enero de 2026.— En un contexto marcado por constantes quejas ciudadanas sobre la forma de conducir de operadores del transporte público, el Gobierno del Estado de México anunció que la licencia tipo “B” podrá tramitarse ahora con una vigencia de hasta dos años, medida que busca, según autoridades, avanzar en la profesionalización del sector.
La resolución fue publicada en el Periódico Oficial Gaceta del Gobierno. Hasta el año pasado, este documento únicamente podía obtenerse por un periodo de un año.
Alejandro Palacios Estrada, director del Registro de Licencias y Operadores de la Secretaría de Movilidad (Semov), explicó que a partir de enero los choferes podrán elegir entre licencia anual o bianual, siempre que acrediten previamente el Programa de Capacitación para Personas Operadoras del Transporte Público.
El trámite se realiza en ocho módulos fijos ubicados en Toluca, Valle de Bravo, Nezahualcóyotl, Naucalpan, Atizapán, Tequixquiac, Nicolás Romero y Ecatepec, además de cuatro unidades móviles.
La capacitación obligatoria tiene un costo de 340 pesos y es independiente del pago de la licencia, que asciende a mil 366 pesos por un año o mil 888 por dos, montos que incluyen el examen toxicológico.
De acuerdo con la Semov, el curso se imparte de manera presencial durante 10 horas divididas en dos días, e incluye temas como seguridad vial, desarrollo humano, cultura profesional, perspectiva de género, mecánica básica, primeros auxilios y marco normativo, en coordinación con la Secretaría del Trabajo y el ICATI.
Pese al anuncio oficial, usuarios del transporte público mantienen fuertes señalamientos contra la conducta de numerosos operadores, particularmente en Toluca y el Valle de México, donde es común observar a choferes conduciendo con el teléfono celular en la mano, realizando rebases peligrosos o compitiendo por el pasaje.
En el caso de las combis y microbuses, pasajeros denuncian exceso de velocidad, frenados bruscos y poca consideración hacia peatones y ciclistas, prácticas que elevan el riesgo de accidentes y refuerzan la percepción de falta de control sobre el gremio.
Especialistas en movilidad y seguridad vial advierten que ampliar la vigencia de las licencias puede aliviar trámites administrativos, pero no garantiza por sí sola una mejora en el servicio. Coinciden en que es indispensable fortalecer los filtros para otorgar licencias, endurecer evaluaciones prácticas y psicológicas, y aplicar supervisión permanente en calles y avenidas.
También subrayan la necesidad de sanciones ejemplares para quienes utilicen el celular al volante o acumulen infracciones, así como la suspensión inmediata de operadores reincidentes.
Aunque el gobierno estatal sostiene que la capacitación busca elevar el nivel profesional del transporte público, usuarios y organizaciones civiles consideran que la ampliación de la vigencia sólo será efectiva si va acompañada de inspecciones constantes y una política firme que priorice la seguridad de millones de mexiquenses que dependen diariamente de este servicio.
Por ahora, la medida abre un nuevo capítulo en la regulación del transporte, mientras persiste la exigencia social de pasar del discurso a acciones concretas que reduzcan accidentes y mejoren la calidad del traslado urbano.












