DESDE LAS ALTURAS

POR: ARTURO ALBITER MARTÍNEZ
· No ha pasado ni un año y si algo caracteriza a la administración de Patricia Zarza en la UAEM, es la falta de oficio político entre los que la rodean y evidentemente sus limitaciones que son cada vez más evidentes.
· Están muy lejos de regresar por lo menos al nivel que tenían antes de la crisis del año pasado y ya tienen en puerta un nuevo conflicto.
· Dos funcionarias que carecen del más elemental tacto político pueden provocar que se abra un nuevo frente en la Universidad que es lo último que necesitan.
· Ahora es con los trabajadores sindicalizados. Las dos Miriam del gabinete universitario se han convertido en negociadoras con las que no es posible llegar a buenos acuerdos o al menos razonables.
· En este momento una marcha de trabajadores sindicalizados es lo peor que le puede suceder a Patricia Zarza.
· Increíble que les quieran quitar beneficios y recortar a la mitad un alza salarial.
· El 60% de los trabajadores que integran el SUTESUAEM ganan apenas un salario mínimo y a pesar de ello les quieren quitar bonos que al año suman apenas 7 mil 700 pesos.
· Francisco Colín podría encabezar el malestar de un sector de los trabajadores sindicalizados y manifestarse el viernes.
· Para el 31 de enero existe un emplazamiento a huelga, algo que evidentemente es casi imposible que se presente, pero una marcha no está descartada o un día de brazos caídos.
PREGUNTA DEL DÍA
· De acuerdo al discurso oficial vivimos en un país donde la incidencia delictiva ha bajado a niveles increíbles. Pero todos los días se repiten hechos sangrientos, ahora el ataque a diputados de MC.
· ¿Vivimos en verdad en un país con menos inseguridad o menos violento como intentan hacernos creer? ¿Es más importante centrarse en una mayor cantidad de conciertos de un grupo coreano?
Como van las cosas, todo apunta a que la calidad en la Universidad Autónoma del Estado de México tardará en regresar, por lo menos al nivel que tenían antes de la crisis provocada por el mal recordado ex rector, Carlos Eduardo Barrera que por cierto se encuentra muy quitado de la pena gozando de un año sabático.
Cuando estaba en campaña, Patricia Zarza se movía, hablaba con cualquier personaje de la política que pudiera ayudarla en su camino rumbo a la rectoría. Las promesas eran variadas, incluso su hermana, la ex consejera jurídica de Eruviel Ávila, Luz María Zarza hacía lo propio para impulsar la candidatura.
Ganó y todo lo que prometió en campaña quedó en el pasado, las traiciones se convirtieron en algo habitual, algunas promesas se cumplieron a medias, otras tantas fueron olvidadas.
A pesar de ganar y tomar protesta como la primera rectora de la Máxima Casa de Estudios, la crisis heredada no terminaba.
Entonces fue cuando se empezó a notar y cada vez más claramente, que no tenía operadores políticos eficientes.
Las pláticas con los estudiantes que tenían tomada rectoría se alargaron, no había capacidad para llegar a un acuerdo, hasta que al final ganó el desgaste y dejaron el edificio.
Como estarán las cosas que a Patricia Zarza le costó trabajo mandar limpiar el edificio de las pintas que le hicieron tanto a la fachada como al interior. Pasaron varias semanas para que quedara medianamente presentable. Sólo para darle mantenimiento a la fachada.
Hablar de temas más delicados ya es otra cosa, de operar políticamente lo que se va presentando está peor, ya comentamos hace un par de semanas la situación en la que se encuentra, por ejemplo la Facultad de Derecho, donde el director encargado del despacho hace lo que quiere y puede darse el lujo hasta de romper reglas.
AHORA, PUEDE ENFRENTAR OTRA CRISIS, PERO CON TRABAJADORES DEL SUTESUAEM
En este momento, la rectora enfrenta críticas por los cambios que hizo en el gabinete, pero ese tema lo anotaremos dentro de unos días.
Pero a la par ya tiene otro asunto que de no resolverlo entre este miércoles, cuando realizamos esta columna y hasta hoy en la noche, estaríamos ante la posibilidad de que una vez más, Patricia Zarza enfrente una nueva crisis.
Y todo se debe a la revisión salarial con los trabajadores; resulta que mandaron a dos funcionarias que actúan al más puro estilo de Luz María Zarza, sin sensibilidad alguna y nos referimos a personajes del gabinete que curiosamente se llaman igual, una Mirian Padilla y otra Miriam Sierra titulares de la Secretaría de Administración y de Finanzas.
Entre las diferencias que tienen preocupados a los trabajadores se encuentra el hecho que al inicio se pactó un incremento del 4% acorde a lo que se acordó en el ámbito nacional de las instituciones de educación superior.
Está claro que son tiempos de negociación y se aplica lo que se conoce como “un estira y afloja”.
Pero en este caso, las funcionarias encargadas de la negociación tomaron una actitud que no daba lugar a una posible negociación.
Lo que pusieron en la mesa fue un incremento del 2%, pero lo peor vino cuando les dejaron en claro que ya no habría bonos extraordinarios y que para los trabajadores son 6 al año que entre todos suman la cantidad de 7 mil 707 pesos.
La razón, que no están contemplados en el Contrato Colectivo de Trabajo y que no hay recursos para mantenerlos. Sin importar que ya tienen más de 20 años entregando dichos bonos, por lo cual se puede considerar como un beneficio en la Ley Federal del Trabajo.
Entre estos se encuentran los de carrera administrativa, bonos de mil pesos en cuatro meses, más uno especial de 885 pesos en septiembre, finalmente uno de reconocimiento institucional administrativo por 622 pesos.
EL 60% DE LOS TRABAJADORES DEL SUTESUAEM GANAN APENAS UN SALARIO MÍNIMO
Por si eso no fuera suficiente, es necesario comentar que los trabajadores administrativos no tienen salarios elevados. Seguro que Patricia Zarza sabe que el 60% de los caso 2 mil 200 trabajadores sindicalizados ganan apenas un salario mínimo.
Así que los bonos que ahora pretenden quitarles significan un apoyo importante a las familias de los trabajadores.
Pero al inicio hablamos de promesas incumplidas o dejadas en el olvido. A Patricia Zarza parece que se le olvidó que uno de los sectores que más la apoyó durante la campaña y en la elección fue precisamente el de los trabajadores administrativos, pero los apoyos prometidos fueron sólo eso, promesas.
LO QUE PUEDE PASAR
Si durante las próximas horas, desde el momento de redactar esta colaboración y el transcurso de este día no existe solución alguna, actores como Francisco Colín, podrían encabezar, primero, un paro de labores y concentrarse en el patio hasta que termine la jornada laboral.
El nerviosismo ante la postura de la autoridad universitaria podría provocar que se organizara una marcha que sin lugar de dudas pondría con reflectores más negativos a la poco efectiva rectora.
Y si al inicio hablamos de operadores políticos, la pregunta es ¿Qué hace por ejemplo Bernardo Almaráz como responsable de la oficina de la rectoría? Peor aún, ¿Qué hace otro que también ha sido duramente cuestionado y criticado, el secretario de Gobernanza, Jorge Vásquez? ¿No me digan que desde ahora ya piensan en la próxima administración?
Por el bien de la institución se espera que todo quede en amagos y se logren acuerdos, que no les den más, pero que no les quiten lo que tienen…











