Por investigación en encapsulación de compuestos bioactivos, investigadora de la UAEMéx recibe Premio Talento: Jóvenes Científicos e Investigadores.

El galardón reconoce más de una década de trabajo científico enfocado en el desarrollo de técnicas de encapsulación de compuestos bioactivos, con aplicaciones potenciales en la alimentación humana.
Fernanda Ruíz
Toluca, Estado de México, 20 de enero de 2026. La investigadora Andrea Yazmín Guadarrama Lezama, adscrita a la Facultad de Química de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), fue distinguida con el Premio Talento: Jóvenes Científicos e Investigadores, reconocimiento otorgado por el Gobierno del Estado de México, a través de la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación y el Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (COMECyT).
El galardón reconoce más de una década de trabajo científico enfocado en el desarrollo de técnicas de encapsulación de compuestos bioactivos, con aplicaciones potenciales en la alimentación humana. Esta línea de investigación busca mejorar la protección y liberación controlada de dichos compuestos en el organismo, con el objetivo de maximizar sus beneficios nutricionales y funcionales.
Guadarrama Lezama explicó que, si bien gran parte de los estudios en encapsulación se concentran en proteger a los compuestos de factores externos que provocan su degradación, aún existen áreas de oportunidad para comprender su comportamiento dentro del cuerpo humano. “Mi investigación se centra no solo en protegerlos, sino en garantizar que se liberen de manera adecuada a lo largo del tracto digestivo”, señaló.
La académica indicó que su interés por la Química surgió desde temprana edad, impulsado por la curiosidad científica y el deseo de comprender las interacciones físicas, biológicas y químicas que se generan a partir de los alimentos. En este sentido, consideró que el reconocimiento recibido representa un estímulo para continuar con su labor de investigación y fortalecer la participación de las mujeres en el ámbito científico.
Asimismo, destacó que uno de los principales retos en su trayectoria fue haber iniciado estudios de posgrado a una edad temprana. “Con frecuencia me decían que era muy joven para hacerlo a los 22 o 23 años. Superar ese reto y recibir hoy este reconocimiento resulta gratificante”, expresó.
Finalmente, subrayó que el Premio Talento implica también una responsabilidad social, al considerar fundamental vincular la ciencia con la comunidad para que el conocimiento generado en los laboratorios tenga un impacto tangible. En ese marco, reiteró la importancia de orientar y acompañar a las nuevas generaciones interesadas en la investigación científica.
“El camino no es sencillo, pero con convicción se puede avanzar. A las y los jóvenes les diría que no desistan de sus sueños, aun cuando enfrenten dudas o resistencias”, concluyó la investigadora












