Ultimas Noticias

China ha hecho de todo para frenar su sangría de población. El resultado es la tasa de natalidad más baja desde 1949

China se ha encontrado con un desafío más complejo aún que la crisis inmobiliaria, la guerra comercial con EEUU o el futuro de Taiwán: los bebés. A medida que su tasa de natalidad se desinfla (dejando el número de recién nacidos por debajo del de fallecidos) el gigante asiático es cada vez menos «gigante», una tendencia que amenaza con castigar la economía de la nación. Pekín lo sabe y por eso lleva tiempo desplegando medidas que buscan impulsar su demografía.

El problema es que, a pesar de sus múltiples esfuerzos, no consigue dar en el clavo. Sus últimos datos oficiales de natalidad muestran un nuevo batacazo.

¿Qué ha pasado? Que pese a todos sus esfuerzos China no ha sido capaz de taponar su hemorragia demográfica. Así lo revela el último balance de la Oficina Nacional de Estadísticas de China (NBS), que muestra un escenario similar al que padecen otras naciones (dentro y fuera de Asia) sacudidas por el invierno demográfico: menos bebés, más muertos y caída general de población.

En resumen: un país que sigue adelgazando poco a poco y se arriesga a cumplir los vaticinios de la ONU, que estima que en 2100 China habrá perdido más de la mitad de su población, quedándose en el tamaño que tenía a finales de los 50.

¿Qué dicen los datos? Que en 2025 las autoridades contabilizaron 7,92 millones de nacimientos, un 17% menos que el año anterior. El dato deja otras dos lecturas negativas: la primera es que sugiere que el aumento de natalidad registrado en 2024 fue puntual y no se ha consolidado en el tiempo. Tras aquel breve repunte (que algunos asocian a la influencia cultural del ‘Año del Dragón’) la natalidad china ha retomado la curva negativa que lleva años dibujando.

La segunda lectura negativa es que el descenso en el número de alumbramientos ha reducido a su vez la tasa de natalidad del país, dejándola en 5,63 nacimientos por cada 1.000 personas. Se trata de un mínimo histórico. Un dato que no se veía desde (al menos) 1949, año de la fundación de la República Popular China. Se trata de la caída más pronunciada de natalidad de los últimos cinco años.

Como recuerda AP News, las autoridades chinas no publican de forma regular su tasa de fertilidad, pero su última estimación, de 2020, se situaba en 1,3 hijos por mujer. Ahora ese indicador habría bajado a 1. Los datos quedan lejos de la «tasa de reemplazo» (2,1), esencial para mantener estable la población de un país.


E4

Click en la imagen para ir al tweet.

¿Hay más cifras? Sí. Y son igual de malas. Las defunciones aumentaron, pasando de las 10,93 millones registradas en 2024 a 11,31 en 2025. El resultado de ese desplome de natalidad y aumento de decesos fue una pérdida natural de población (los datos no aluden al efecto migratorio) que acercan todavía más a China a las proyecciones de Naciones Unidas para finales de siglo.

El balance de la NBS refleja la pérdida de unos 3,39 millones de chinos, lo que deja la población total del país en alrededor de 1.405 millones. Es el cuarto año consecutivo en el que el país ve cómo se reduje su población, lo que ha provocado que China ya no sea la nación más populosa del planeta: desde 2023 ese honor lo ostenta la India, que supera holgadamente los 1.400 millones de personas.

¿Por qué es importante? La natalidad y el censo son algo más que simple variables demográficas. Influyen también en el futuro del país. El tamaño de la población está directamente relacionado por ejemplo con el consumo interno (pieza clave en la economía del país) o la salud de su fuerza laboral. 

El invierno demográfico amenaza con someter a China a las mismas presiones sociales que otros países de Asia y Occidente, solo que a una escala mucho mayor. Ahora mismo la población mayor de 60 años representa el 23%. Si nada cambia, en 2035 esa franja sumará 400 millones de personas, igual que toda la población de EEUU e Italia juntas. La gran pregunta es cómo afectará eso a sus sistema de pensiones. De momento el país ya ha aumentado la edad de jubilación.

¿Cómo cambiarlo? Ese es el otro motivo por el que los datos del NBS son tan importantes y probablemente han caído como un jarro de agua fría en Pekín. No se trata solo de que nazcan menos bebés y se pierda población, es que el Gobierno lleva tiempo buscando la forma de evitarlo… sin éxito, al menos hasta ahora. En lo que a natalidad se refiere parece haber topado con la misma piedra que otras naciones vecinas que afrontan un reto similar, como Japón o Corea del Sur.

¿Qué ha intentado? De todo. Y sin demasiado éxito. A pesar de los miles de millones de dólares invertidos en programas de cuidado infantil, las facilidades ofrecidas a quienes se plantean ser padres (desde subsidios a atención médica) y los esfuerzos por formar nuevas parejas, la natalidad sigue sin remontar. 

Y eso que las autoridades chinas han llegado al extremo de ir puerta por puerta animando a las mujeres a ser madres. ¿El motivo? Más allá de la influencia de la política del ‘hijo único’ (abandonada hace una década) hay quien apunta cambios culturales y el elevado coste que (pese a todo) acarrea la paternidad en China.

Un informe de 2024 del Instituto de Investigación Poblacional YuWan concluía de hecho que China es uno de los lugares más caros para criar hijos (sobre todo si hablamos de ciudades), más incluso que en Japón o Estados Unidos en términos relativos. El estudio abordó tanto los costes directos como de oportunidad.

Imagen | Peijia Li (Unsplash)

En Xataka | China sabe que su población se va a hundir pero ya tiene un plan a largo plazo para resolverlo. Cómo no, gracias a la IA

source

Mostrar más
Botón volver arriba