La mayor fortuna de Italia se forjó en la escasez para convertirse en tu placer prohibido: Nutella

Mayas, olmecas y aztecas sabían apreciar el valor del cacao, y por eso lo utilizaban como moneda de cambio para comprar bienes y servicios mucho antes de que Cristóbal Colón hiciera suyas aquellas tierras solo por llegar a ellas en barco hace más de 500 años. De hecho, en la actualidad, el chocolate se ha convertido en un «placer culpable» tan extendido, que estamos (sí, me incluyo) provocando escasez a nivel global.
Precisamente el cacao es el ingrediente principal de un producto que hizo tremendamente ricos a dos hermanos en la arruinada Italia de la posguerra de la Segunda Guerra Mundial: los Ferrero. De aquella escasez surgió un imperio con 19.000 millones de dólares en ingresos anuales y presencia en más de 170 países.
El reto: crear una barra de chocolate sin cacao
En plena Segunda Guerra Mundial, Italia sufría una escasez extrema de muchas cosas, pero sobre todo de cacao, un problema que ya había golpeado a Europa en la época de Napoleón. Tal y como explican en La Brújula Verde, en 1806, Napoleón Bonaparte se enzarzó en un pulso geopolítico y comercial con su enemigo Reino Unido. Eso hizo que el volumen del comercio se redujera considerablemente provocando la escasez de productos de ultramar. Uno de ellos fue el cacao, claro.
Ante la escasez del ingrediente principal, a un maestro chocolatero de Turín se le ocurrió la brillante idea de mezclar el poco chocolate que le quedaba con una masa hecha a base de avellanas que abundaban en la zona. De ese modo, podía ofrecer una delicia con un cierto sabor a chocolate, pero empleando menos cacao en su producción. Así nacía la gianduia o gianduja.
Casi siglo y medio más tarde, en 1946, los hermanos Pietro y Giovanni Ferrero se encontraron en la misma situación de escasez de cacao que su colega turinés. Si antes había funcionado, ¿por qué no iba a funcionar una segunda vez?

Cioccolateria Ferrero en Alba
Los hermanos Ferrero revivieron la antigua receta de pasta de avellanas con azúcar y cacao para sobrevivir, creando una barra untable que sentaría las bases de un producto que hoy endulza desayunos y meriendas en todo el mundo.
Esta pasta de avellanas y poco cacao salvó la Cioccolateria Ferrero que Pietro regentaba en Alba, al sur de Turín y en plena campiña piamontesa. El producto, en forma de tableta de chocolate que podía laminarse y untarse en el pan que las madres daban a sus hambrientos hijos se vendió rápidamente en tiendas locales.

Giandujot de Ferrero
Ante el inesperado éxito, Pietro y su hermano Giovanni pronto formalizaron su negocio, fundando una empresa llamada Ferrero SpA y abriendo una pequeña fábrica en Alba. Mientras Giovanni se centraba en la distribución, Pietro se centraba en supervisar la fabricación de su producto estrella. Sin embargo, Pietro murió en 1949 de un ataque al corazón. Su hijo Michele, que entonces tenía 24 años, tomó el relevo de su padre al frente de la factoría.

Trabajadores de la fábrica de Ferrero en un autobús de la empresa
Michele no era un hombre de negocios como su tío Giovanni, ni tenía un título universitario, pero sí había heredado la creatividad de su padre, al que cariñosamente llamaban «el científico» y estaba dispuesto a mejorar la receta del producto que les estaba haciendo ricos. En 1949, Michele hizo algunos cambios en la fórmula de la gianduja para hacerla más cremosa y fácil de untar. Con ese cambio, los Ferrero podían diferenciarse de otros reposteros que también producían el dulce tradicional piamontés. Acababa de nacer la «Supercrema».
De acuerdo a lo recogido en el libro ‘Nutella World‘, el éxito de la Supercrema fue tal que la marca pronto atesoró la segunda mayor flota de camiones, solo por detrás de la del ejército. En 1947, la compañía apenas tenía una docena de camiones de distribución, en 1950 ya contaban con 154 y para 1960 eran más de 1.624 camiones de reparto para su crema de cacao con avellanas.

Anuncio de Supercrema de Ferrero
Nacimiento de un producto estrella: la Nutella
En 1964, un cambio en la legislación de etiquetado de los productos prohibió el uso de superlativos en las marcas. Eso obligó a los Ferrero a cambiar el nombre de su Supercrema.
Dado el éxito de la Supercrema, los Ferrero ya pensaban en la internacionalización de la marca, por lo que usaron el nombre en inglés de su ingrediente principal «Nut» y, después de probar variantes como Nutsy, Nussly, Nutosa y Nutina, finalmente se decantaron por usar el sufijo latino «-ella» para mantener su arraigo italiano. Había nacido Nutella y su icónico tarro de cristal con boca ancha y cuerpo achatado.
Su textura suave y su sabor adictivo la convirtieron en un éxito inmediato en toda Europa, pero Michele continuó probando distintas recetas.
La consolidación de Ferrero como el imperio que es en la actualidad se produjo con el lanzamiento de Kinder en 1968, los «inesperados» caramelos de menta Tic Tac en 1969 y Ferrero Rocher en 1982, coincidiendo con la apertura de fábricas en varios países. Hoy, Ferrero genera 19.000 millones de dólares anuales, mantiene fórmulas secretas y opera en 170 países sin cotizar en bolsa.
Ferrero se consolidó como líder mundial de cremas de avellanas, llegando incluso a tener su propio Día Mundial de la Nutella desde 2007: el 5 de febrero.
Michele Ferrero murió en 2015 a los 89 años dejando una fortuna estimada en más de 26.500 millones de dólares que le convertía en el hombre más rico de Italia, pero también un gran imperio había seguido gestionando como un negocio familiar en la que se contrataba a los familiares de sus empleados. Tal y como recogía El Español, «Contratar a hijos de empleados fortalecía el vínculo de la comunidad y unía a muchos de sus hombres y mujeres a la empresa durante toda su vida laboral», apuntaba Salvatore Giannella, biógrafo del empresario y autor de ‘Michele Ferrero, compartir valores para crear valor’.
Giovanni Ferrero, nieto de Pietro Ferrero heredó el imperio de la crema de cacao y avellanas, elevando el patrimonio familiar hasta los 40.800 millones de dólares.
Imagen | Unsplash (Marko Blažević), Flickr (Spiegelneuronen) Ferrero






