POR: EL HUSMEADOR

La Mañanera de las Mentiras Doradas: Salud en Ruinas Bajo el Manto de Sheinbaum
En la conferencia mañanera de este 13 de enero de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pintó un panorama idílico del sector salud, como si México estuviera a un paso de convertirse en el paraíso médico universal. Acompañada por el secretario de Salud, David Kershenobich, y otros funcionarios, Sheinbaum presumió un incremento del 60% en cirugías en el sistema público desde 2018, avances en consultas de especialidad y la inminente apertura de cuatro hospitales en el primer trimestre del año.
Insistió en la integración de IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar para ofrecer servicios universales, gratuitos y de calidad superior a la privada, declarando que «la salud pública debe superar a la privada» y garantizar atención digna para todos.
Suena bonito, casi poético, pero ¿qué pasa cuando contrastamos estas promesas con la cruda realidad? El sector salud no es un éxito rotundo, sino un caos disfrazado de progreso, marcado por escasez de vacunas que pone en riesgo vidas y un derroche escandaloso en médicos cubanos que beneficia más a La Habana que a los mexicanos. Empecemos por el elefante en la habitación: la falta de vacunas. Mientras Sheinbaum y su equipo celebran «avances históricos», el país enfrenta una crisis de vacunación que ha desencadenado un repunte alarmante de enfermedades prevenibles. En 2024, más de 340,000 niños no recibieron ninguna vacuna, (nunca en la historia de México había pasado esto, ni en los peores años de los gobierno priistas o panistas) representando el 25% de los menores sin inmunización en América Latina.
La cobertura ha caído drásticamente, con un déficit en vacunas como la hexavalente y la triple viral, lo que ha elevado casos de tosferina, sarampión y mpox.
Expertos califican esto como una «bomba de tiempo»: sin vacunación adecuada, aumenta la mortalidad infantil, se disparan brotes epidémicos y México corre un «riesgo alto» de perder la certificación de eliminación del sarampión en 2026.
Las consecuencias son devastadoras y mayor carga económica para el sistema de salud, hospitalizaciones innecesarias y muertes evitables. El gobierno pretende revertir esto con la adquisición de 4.7 millones de dosis de hexavalente en 2026, pero ¿dónde estaba la prevención? Esta omisión en la mañanera no es casual; es una cortina de humo para ocultar un retroceso que pone en jaque la salud pública.
Y si la escasez de vacunas es grave, el escándalo de los médicos cubanos es indignante. Sheinbaum no mencionó una palabra sobre ellos en su conferencia triunfalista, pero los números reales gritan corrupción y despilfarro. Solo en 2025, el gobierno destinó 2,004 millones de pesos —sí, dos mil millones— para cubrir alimentación, transporte y hospedaje de estos especialistas importados al IMSS-Bienestar.
El costo promedio por médico cubano asciende a 80,000 pesos mensuales solo en comida y alojamiento, con pernoctar en hoteles que van de 1,550 a 2,100 pesos por noche y comidas que superan los 1,800 pesos diarios por persona.
México paga entre 12,000 y 14,000 dólares por cada uno, pero ellos reciben una miseria —la mayor parte va al régimen cubano.
Entre 2022 y 2024, el total fue de 24 millones de dólares, dinero que podría haber financiado plazas para miles de médicos mexicanos desempleados.
¿Por qué priorizar a médicos extranjeros no certificados en condiciones de lujo, mientras nuestros especialistas locales claman por oportunidades? Esto no es solidaridad; es un subsidio encubierto a una dictadura, pagado con impuestos de los mexicanos. La mañanera de Sheinbaum fue un ejercicio de autopromoción, pero los hechos la desmienten. Un sistema de salud «universal» no se construye con discursos optimistas mientras se ignora la crisis de vacunas y se derrocha en acuerdos opacos. México merece transparencia, no ilusiones. Si el gobierno no corrige el rumbo, las consecuencias muertes prevenibles serán el verdadero legado de esta administración.
Es hora de exigir cuentas, no aplausos












