Nezahualcóyotl

NEZAHUALCÓYOTL SIN AGUA Y SIN GOBIERNO:

LA CRISIS QUE NADIE QUIERE ATENDER

Staff

Nezahualcóyotl, Estado de México.

Mientras miles de familias sobreviven con tinacos vacíos, cubetas y pipas irregulares, el gobierno municipal y el estatal mantienen un silencio que ya raya en el desprecio. La falta de agua potable, que vecinos aseguran se prolonga desde hace más de un año, detonó este lunes el bloqueo de la avenida Chimalhuacán, una de las vialidades más importantes de la zona oriente del Valle de México.

La protesta no fue espontánea ni aislada. Es el resultado de meses de reportes, oficios y peticiones ignoradas. Colonias enteras de Nezahualcóyotl viven con suministro intermitente o, de plano, sin una sola gota en la llave. Para muchas familias, el acceso al agua depende de pagar pipas, en un esquema que ha abierto la puerta al abuso, la especulación y la corrupción.

El cierre de la avenida Chimalhuacán, a la altura del Parque Industrial Izcalli, provocó un colapso vial de grandes proporciones. Miles de trabajadores quedaron atrapados en el tráfico durante las primeras horas del día, el transporte público suspendió recorridos y decenas de personas tuvieron que caminar kilómetros para llegar a sus destinos. Pero el verdadero bloqueo no fue en el asfalto: fue en la capacidad del gobierno para responder a una crisis básica.

Hasta el cierre de esta edición, ni el presidente municipal de Nezahualcóyotl ni autoridades del gobierno del Estado de México habían acudido al lugar para dialogar con los manifestantes. No hubo mesas de negociación, ni compromisos, ni siquiera una explicación pública. Solo el silencio oficial frente a una población desesperada.

La crisis del agua en Nezahualcóyotl no es un fenómeno natural: es un fracaso político y administrativo. Redes hidráulicas colapsadas, falta de inversión, mala planeación y un manejo opaco de los recursos han convertido el derecho al agua en un privilegio. Mientras tanto, los discursos oficiales hablan de bienestar, infraestructura y transformación, muy lejos de la realidad que se vive en las colonias.

Lo que ocurre en Neza es el reflejo de una zona oriente históricamente olvidada. Una región que aporta mano de obra, votos y crecimiento urbano, pero que recibe a cambio servicios precarios y promesas incumplidas. Cuando el agua no llega, lo que se seca no solo es la llave: se seca también la confianza en las autoridades.

Hoy Nezahualcóyotl no bloqueó una avenida por gusto. La bloqueó porque no hay agua, no hay respuestas y no hay gobierno. Y cuando la gente tiene que cerrar calles para ser escuchada, queda claro que algo muy profundo se ha roto

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