Toluca

Toluca se hunde entre baches, parches y falta de rumbo

La capital mexiquense no fue rehabilitada; quedó remendada con trabajos de baja calidad mientras persiste el abandono en colonias y delegaciones

• El programa municipal de bacheo fracasó: la mayoría de los hoyos siguen activos.

• Calles y avenidas presentan parches irregulares que se levantaron tras las lluvias.

• Colonias y delegaciones continúan olvidadas.

• Crece la crítica por la falta de atención del alcalde Ricardo Moreno, señalado por priorizar su proyecto político.

Staff

Toluca, Estado de México. — La capital del Estado de México atraviesa una de sus peores etapas en materia de infraestructura urbana. A pesar de los anuncios oficiales y de la promesa de “poner guapa” a la ciudad, Toluca quedó parchada, con calles deterioradas, trabajos mal ejecutados y un programa de bacheo que no resolvió el problema de fondo.

A lo largo de 2025, el Ayuntamiento encabezado por el presidente municipal Ricardo Moreno difundió acciones de mantenimiento vial que, en los hechos, no lograron recuperar la red de calles y avenidas. En múltiples puntos de la ciudad, los baches reaparecieron en cuestión de días o simplemente nunca fueron atendidos.

Las lluvias evidenciaron la fragilidad de los trabajos realizados. En avenidas principales y calles secundarias, los parches se desmoronaron, dejando superficies irregulares, peligrosas y sin durabilidad, lo que generó daños a vehículos particulares, transporte público y unidades de emergencia.

El problema no se limita al primer cuadro de la ciudad. Delegaciones como San Pablo Autopan, San Andrés Cuexcontitlán, Santa Ana Tlapaltitlán, Capultitlán, San Mateo Oxtotitlán y San Lorenzo Tepaltitlán continúan con vialidades severamente dañadas, donde el bache es permanente y la atención municipal es intermitente o inexistente.

Vecinos de distintas zonas coinciden en que las labores de bacheo se realizaron sin retirar el asfalto dañado, sin compactación adecuada y sin materiales de calidad, lo que derivó en soluciones temporales que no resistieron el uso diario ni las condiciones climatológicas.

“La ciudad no quedó bonita ni funcional; quedó remendada”, señalan habitantes que han tenido que asumir costos constantes por daños en suspensión, llantas y alineación de sus vehículos, sin que exista un programa efectivo de atención o compensación.

La inconformidad ciudadana también apunta al enfoque político del gobierno municipal. Diversos sectores acusan que el alcalde Ricardo Moreno ha concentrado su atención en su proyección personal y en la construcción de un proyecto político, mientras problemas básicos como el mantenimiento urbano, el orden vial y los servicios públicos permanecen sin solución estructural.

Especialistas en administración pública subrayan que el estado actual de las calles refleja falta de planeación, ejecución deficiente y ausencia de supervisión técnica, además de una evidente desconexión entre los mensajes oficiales y la realidad cotidiana de los toluqueños.

Para una ciudad que debería ser ejemplo por su condición de capital estatal, el deterioro urbano representa no sólo un problema de movilidad, sino un golpe a la imagen institucional, a la actividad económica y a la calidad de vida de sus habitantes.

Hoy, Toluca enfrenta más que un problema de baches. Enfrenta una crisis de gestión, donde el asfalto roto se ha convertido en símbolo de un gobierno que, según la percepción ciudadana, avanza más en discursos y aspiraciones políticas que en soluciones reales para la ciudad.

Mostrar más
Botón volver arriba