Seguridad en Metepec: cifras oficiales no convencen a una población que vive con miedo

Mientras el Ayuntamiento, encabezado por el presidente municipal Fernando Flores Fernández, presume resultados positivos en materia de seguridad, vecinos de distintas colonias aseguran que caminar por las calles de Metepec es cada vez más riesgoso, incluso en zonas que anteriormente eran consideradas tranquilas.
Staff
Metepec, Estado de México. — Aunque el gobierno municipal de Metepec insiste en presentar cifras que hablan de una supuesta disminución de delitos, la realidad que enfrentan diariamente sus habitantes contradice el discurso oficial, especialmente ante el incremento de robos a transeúntes que ha marcado al municipio durante 2025.
Mientras el Ayuntamiento, encabezado por el presidente municipal Fernando Flores Fernández, presume resultados positivos en materia de seguridad, vecinos de distintas colonias aseguran que caminar por las calles de Metepec es cada vez más riesgoso, incluso en zonas que anteriormente eran consideradas tranquilas.
Colonias como San Jerónimo Chicahualco, La Asunción, San Mateo y el centro del municipio registran denuncias constantes de asaltos a peatones, muchos de ellos a plena luz del día. Comerciantes, estudiantes y trabajadores señalan que la presencia policial es insuficiente y, en algunos casos, meramente simbólica.
“Dicen que hay menos delitos, pero los asaltos están a la orden del día. Aquí ya nadie confía en esas cifras”, afirmó una vecina del centro de Metepec, quien relató que varios robos no fueron denunciados por desconfianza en las autoridades.
Especialistas advierten que la insistencia en destacar únicamente estadísticas favorables oculta un problema de fondo: la percepción social de inseguridad. Este indicador, subrayan, es fundamental, ya que refleja la experiencia real de la ciudadanía y evidencia posibles fallas en la estrategia de prevención y reacción del delito.
La brecha entre los números oficiales y lo que vive la población se agrava por la falta de confianza en los mecanismos de denuncia, lo que provoca un subregistro de delitos. Así, menos denuncias no significan menos delitos, sino más impunidad y mayor desprotección para las víctimas.
A esta crisis de credibilidad se suma el cuestionamiento ciudadano hacia la actitud del alcalde frente a los problemas del municipio, pues diversos sectores consideran que la administración municipal ha optado por minimizar la inseguridad en lugar de enfrentarla con acciones contundentes y cercanas a la población.
En un municipio que durante años se promovió como uno de los más seguros del Valle de Toluca, la narrativa oficial hoy choca con una realidad marcada por el temor, la desconfianza y la exigencia de resultados reales.
Para muchos metepequenses, la seguridad dejó de medirse en comunicados y estadísticas, y se mide ahora en algo más básico: la posibilidad de transitar sin miedo, una promesa que, aseguran, hoy no se está cumpliendo













