El nuevo chip de Qualcomm para PC es toda una declaración de intenciones: más inteligencia que potencia
Qualcomm ha aprovechado el CES 2026 para presentar el Snapdragon X2 Plus, un procesador para PC que llega en dos configuraciones (6 y 10 núcleos) con una promesa simple: hasta un 35% más de rendimiento de CPU y un 43% menos de consumo energético respecto a la generación anterior.
La NPU alcanza 80 TOPS y se autoproclama como la más rápida del mundo para portátiles.
Por qué es importante. Este lanzamiento no hace frente en concreto a nada que tengan Intel o AMD, sino que es una jugada de posicionamiento: Qualcomm está apostando por la eficiencia energética y la IA integrada como sus armas diferenciales, no por destronar a nadie en benchmarks.
Este es el chip que quiere colonizar la gama media-alta de portátiles Windows, no los bicharracos de 17 pulgadas para gamers.
Entre líneas. Las cifras son curiosamente contradictorias: Qualcomm habla de un salto del 35% en CPU pero un 78% de mejora en la NPU. Ahí está el mensaje implícito: Qualcomm sabe que una parte del futuro no pasa por ganar en procesamiento tradicional, sino por dominar la computación de IA local.
Dicho de otro modo, Qualcomm ha decidido que una de las próximas batallas del PC no se librará en Photoshop, sino en aplicaciones que ejecuten LLMs o generen imágenes offline.
- El nodo de 3 nm y la memoria LPDDR5X de hasta 152 GB refuerzan esta narrativa: Qualcomm está construyendo máquinas para trabajar todo el día sin enchufe, no estaciones de trabajo sedentarias, por así decirlo.
- Es una apuesta explícita por el perfil de usuario que valora autonomía y respuesta instantánea sobre potencia sostenida.
Sí, pero. El problema sigue siendo el ecosistema:
- Windows en ARM ha mejorado, pero aún arrastra incompatibilidades con software profesional. Adobe funciona, sí, pero el mercado va más allá.
- Qualcomm puede tener el mejor chip del mercado en cuanto a eficiencia… y seguir siendo irrelevante si los desarrolladores no optimizan para su arquitectura.
Apple consiguió superar esto último en 2020 porque controla el silicio, el sistema operativo y el hardware: sin transición no había negocio con los nuevos Mac. Qualcomm tiene que convencer a terceros.
El contexto. Este lanzamiento llega mientras Intel intenta recuperar el terreno perdido y AMD consolida su dominio en portátiles de alto rendimiento. Pero ninguno de los dos tiene el ADN móvil que sí tiene Qualcomm.
Es una empresa que viene del mundo del smartphone, donde la eficiencia no es opcional sino existencial. Ese bagaje es su ventaja: llevan décadas haciendo que chips potentes no frían huevos en tu bolsillo, por no modificar levemente la frase y que suene peor.
La amenaza. Para Intel y AMD, el peligro no es que Qualcomm les arrebate cuota de mercado mañana, sino que normalice ARM en Windows. Si el usuario promedio empieza a asociar «portátil con buena batería» con «es que lleva chip Qualcomm», la arquitectura x86 entra en riesgo de perder su último reducto de dominio absoluto.
Y eso es un cambio estructural, no coyuntural.
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