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Análisis

Por: Tomás Flores Rosales
• Tras asesinato de dos religiosos, los jesuitas en México advierten: “no callaremos ante la realidad que lacera a toda la sociedad”.
• Hacemos notar también, agregan, “el dolor que vive nuestro pueblo por la violencia imperante”.
• Apelar al dicho aristotélico de que todas y todos los aspirantes priistas a la gubernatura del Estado de México son “animales políticos” es la tendencia al interior tricolor.

Apenas el lunes pasado se analizó aquí que, hasta el momento, Andrés Manuel López Obrador y su gobierno han sido beneficiados de la prudencia que su condición intrínseca obliga aplicarla a grupos de real poder, léase intelectuales, corporaciones de enormes capitales privados, células pensantes asentadas en las fuerzas armadas y congregaciones inconformes refugiadas en las Iglesias, principalmente en la católica, clivajes todos que podrían manifestarse a la hora de decidir autoridades pos AMLO en las urnas.

Y no transcurrieron muchas horas para que afloraran los asesinatos de dos sacerdotes jesuitas que ejercían su apostolado en la comunidad de Cerocahui, Chihuahua, en la Tarahumara, crimen que ha indignado a parte de la sociedad enterada de aquella región y a la comunidad religiosa toda a la que pertenecían las víctimas.

Mayor resonancia alcanza el doble asesinato tras la postura manifestada por Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco, quien forma parte del conglomerado internacional de los jesuitas, al lamentar ante fieles católicos “la cantidad de asesinatos que se registran en México” después de que se conociera la muerte de los dos sacerdotes y un guía turístico en una iglesia en las montañas del estado de Chihuahua.

El pontífice externó su tristeza y consternación por los asesinatos de estos dos religiosos a los que llamó “hermanos”.

“Hay tantos asesinatos en México. Estoy cerca, en afecto y oración, de la comunidad católica afectada por esta tragedia”, sostuvo.

Informes revelan que los jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar habrían sido ejecutados a balazos al intentar defender a un hombre que buscaba refugio, de acuerdo a lo expuesto por la Compañía de Jesús.

Las críticas hacia los gobiernos estatal y federal estriban en que el presunto asesino es conocido, tanto por los lugareños y autoridades, como miembro de la delincuencia organizada desde hace mucho tiempo, incluso son del dominio público sus movimientos e historial delictivo, sin que haya sido detenido por la policía, Guardia Nacional, ni por las Fuerzas Armadas destinadas al combate de la delincuencia organizada en México.

Se trata de un fenómeno generalizado, presuntamente derivado de los altos niveles de impunidad que imperan en el país, en donde en distintas regiones grupos armados se han apoderado de comunidades completas e imponen su ley, dejando indefensos a pobladores, a elementos de las corporaciones policiacas y militares en general, pues no hay, como se observa, en la jerarquía de mando quién ordene la detención o no de esos grupos y sicarios que se pasean a todas horas en diversas poblaciones.

El Estado de México no está exento de tal flagelo que permite conocer y observar a los presuntos delincuentes que transitan por calles de ciertas comunidades sin ser detenidos, apenas la semana pasada se filtró con detalle lo que habría dado a conocer en su momento el diario El Universal, rotativo que describe lo siguiente:

Familiares de Eduardo Hernández Vera, “Lalo Mantecas“, líder regional del Cártel de La Familia Michoacana, reportó el asesinato del capo. Áreas de inteligencia indicaron que la pareja sentimental de Lalo Mantecas y su hijo, reportaron a las autoridades que el jefe de plaza desapareció desde el pasado 30 de mayo.

Ello, luego de que Medardo Hernández sostuviera una reunión en Ciudad Hidalgo con la célula criminal de Los Correa. El hallazgo del capo –sin precisar el lugar–, asesinado a tiros, fue confirmado por sus familiares a las autoridades cerca de las 19:00 horas de este lunes.

Las fuentes consultadas indicaron que tienen reportes también de que los funerales de Lalo Mantecas se llevan a cabo en un rancho cercano a la localidad de Cañadas de Nachititlan, Estado de México.

Las áreas de inteligencia obtuvieron datos de que, presuntamente, quien mando a matar a “Lalo Mantecas” fue alias “El Fihs” y/o “Pez”, dirigente de la Familia Michoacana con presencia en el Estado de México y Guerrero, por recientes diferencias que tuvieron dentro de ese grupo delictivo.

Las áreas de inteligencia señalan a Medardo Hernández Vera “El Mantecas”, o “El 100”, como el lugarteniente de ese grupo delictivo, generador de violencia en una parte de Michoacán, otra de Guerrero y una más en el Estado de México, donde radica.

Un informe en poder de El Universal confirma que “El Mantecas”, es el líder criminal de la Región de Zitácuaro, Michoacán, así como en el Estado de México y Guerrero.

El documento indica que está relacionado con homicidios, secuestro y delincuencia organizada, en el Cártel La Familia Michoacana, organización a la que sirve desde 2013.

Las áreas de inteligencia lo ubican también como jefe operativo y encargado de controlar el cultivo y cosecha de enervantes en la sierra de Nanchititla, Estado de México.

El expediente criminal menciona que Medardo Hernández tiene vínculos delictivos directos con Johnny Hurtado Olascoaga “El Pez”; José Alfredo Hurtado Olascoaga, “El Fresa”; y Alejandro y/o Rodolfo Maldonado Bustos y/o José Pineda González, “Don José”, o “El Jardinero” o “El Traidor”.

Las áreas de investigación exponen en el informe que el sujeto también se hace llamar Eduardo Hernández Uribe y/o Antonio Sánchez “N”.

La ficha criminal cita que “Lalo Mantecas” es afecto al consumo de cocaína y bebidas embriagantes, además que es muy violento en el trato con las demás personas.

Al “Mantecas” se le atribuyen varias masacres perpetradas en Michoacán, principalmente en el vértice que hace con el Estado de México y Guerrero. Una de las más grandes fue el registrado el pasado 23 de mayo, cuando los cuerpos de 12 personas asesinadas a tiros fueron abandonados sobre la carretera federal Huetamo-Ciudad Altamirano.

Las víctimas se encontraban en la batea de una camioneta abandonada en esa zona limítrofe entre Michoacán y Guerrero. Las investigaciones apuntaron a que fue un ajuste de cuentas del lado de Guerrero y los criminales abandonaron a las víctimas en Michoacán.

Hasta aquí la información del diario.

El caso de los jesuitas asesinados por un miembro de la delincuencia organizada presumiblemente bien identificado es la crítica hacia el gobierno que al respecto están manifestando los inconformes, sobre todo porque las autoridades los ubican y conocen y los transgresores de la ley permanecen en impunidad.

La Compañía de Jesús reaccionó al respecto con el lo siguiente comunicado:

Los jesuitas de México, con profundo dolor, denunciamos el homicidio de nuestros hermanos Javier Campos Morales, S.J. y Joaquín César Mora Salazar, S.J., ocurrido el día de ayer dentro del templo de la comunidad de Cerocahui, Chihuahua.

Condenamos estos hechos violentos, exigimos justicia y la recuperación de los cuerpos de nuestros hermanos que fueron sustraídos del templo por personas armadas.

También demandamos que de forma inmediata se adopten todas las medidas de protección para salvaguardar la vida de nuestros hermanos jesuitas, religiosas, laicos y de toda la comunidad de Cerocahui.

Hechos como estos no son aislados. La sierra tarahumara, como muchas otras regiones del país, enfrenta condiciones de violencia y olvido que no han sido revertidas. Todos los días hombres y mujeres son privados arbitrariamente de la vida, como hoy fueron asesinados nuestros hermanos.

Los jesuitas de México no callaremos ante la realidad que lacera a toda la sociedad. Seguiremos presentes y trabajando por la misión de justicia, reconciliación y paz, a través de nuestras obras pastorales, educativas y sociales.

Al denunciar lo ocurrido hacemos notar también el dolor que vive nuestro pueblo por la violencia imperante y nos solidarizamos con tantas personas que padecen esta misma situación, sin que su sufrimiento suscite empatía y atención pública.

Confiamos que los testimonios de vida cristiana de nuestros queridos Javier y Joaquín sigan inspirando a hombres y mujeres a entregarse en el servicio a los más desprotegidos.

Descansen en paz.

Severa la postura jesuita, misma que debería ser motivo de reflexión a fin de ajustar la política de “abrazos no balazos” que se auto adjudica del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cuyas secuelas irradian en la mayoría de regiones del país en donde se asienta el narcotráfico de cuya situación el territorio mexiquense no está exento.

Síntesis política

Pecarían de inocencia aquellas y aquellos que piensen que las y los aspirantes priistas a la candidatura a gobernador o gobernadora del Estado de México permanecen en “tregua” o bien esperando de manera paciente los “tiempos del señor que son perfectos”, parafraseando al secretario de Gobernación, Adán Augusto López , aspirante de Morena a la nominación presidencial, en virtud de que Alejandra del Moral Vela, Ana Lilia Herrera Anzaldo, Laura Barrera Fortoul, Ricardo Aguilar Castillo, Alfonso Navarrete Prida y los des enlistados, Carlos Iriarte Mercado, Carolina Monroy del Mazo, Ignacio Rubí Salazar, entre otros posibles, continúan operando a todo vapor. Alejandra, consolidando las ventajas que le endilgan a su favor en el círculo cercano al que manda en Lerdo Poniente 300; Ana Lilia, presumiendo encuestas entre sus allegados para nutrir sus aspiraciones; Laura, disfrutando de una nominación que no pidió; Ricardo, atizando sus esperanzas en todos los frentes posibles; Alfonso, cabildeando en los sectores más afines a su perfil y, Carlos, Carolina e Ignacio, al alba para responder de inmediato a cualquier llamado que les obligue aceptar incluirse en la lista principal. Lo cierto es que la política política no se deja ni de día ni de noche en la clase priusta. Todos apelan autoconfirmarse como reales “animales políticos” en referencia al dicho aristotélico.

No estaría mal hurgar al interior del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) para conocer la agenda de todos los integrantes del Consejo General en funciones, posiblemente entre sus múltiples actividades está la de dar seguimiento puntual a eventos caracterizados como “actos anticipados de campaña” y es que tan solo en los 15 días recientes en Toluca se han proyectado actividades de corte comicial que podrían rayar en ese supuesto, como suelen decir los responsables jurídicos al interior del organismo electoral referido, por lo que podrían haber colocado en el tintero los eventos públicos del 12 y 18 de junio recientes en la capital mexiquense protagonizados por militantes y simpatizantes del partido Morena. De no tipificarse como actos anticipados de campaña, por lo menos los consejeros del IEEM lo deberían de decir, desmentir o reconocer, pues al permanecer callados al respecto se les podría etiquetar un tufillo de temor o complicidad. Y eso no favorece al IEEM en las vísperas del inicio del año electoral que culminará con la elección de nueva o nuevo gobernador del Estado de México en junio del 2023.

Activismo en PRI estatal

Mediante un boletín de prensa del CDE, difundido ayer, se destaca que la militancia priista del Estado de México es la mejor del país y cuando le toca dar la batalla no la para nadie, en consecuencia “vamos a emprender un activismo político que permita conservar la gubernatura en el 2023 y recuperar, posteriormente, la Presidencia de la República”.

Luego de asegurar lo anterior, el presidente del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI, Eric Sevilla, convocó a los priistas a emprender una lucha incansable para darle hoja de ruta a la nación, “ante un gobierno federal que le falló a todos y que ha fracasado”.

En el “Encuentro para Reconocer la Identidad y el Orgullo de ser Priista” realizado en Temoaya, dejó en claro que detrás del PRI hay historia y el desarrollo del país, “esta nación no se hizo ayer, sino que viene de un gran esfuerzo de la gente con verdaderos proyectos para la patria”.

“El próximo año habrá elecciones de gobernador, lo decimos fuerte y claro, aquí en el Estado de México le vamos a poner un alto a las improvisaciones y ocurrencias, aquí vamos a defender la camiseta y le devolveremos el rumbo que nunca debió perder nuestra patria”, exaltó. Durante el encuentro, el presidente de la Comisión Estatal de Justicia Partidaria, Jaime Barrera Velázquez, aseguró que la entrega de notas laudatorias es en reconocimiento a la leltad, constancia, militancia y trabajo partidista de los priistas que contribuyen al engrandecimiento de su instituto político.

Al encuentro con la militancia acudieron la diputada Myriam Cárdenas Rojas, Monserrath Sobreyra Santos, secretaria general del PRI en el Estado de México; Pablo Bedolla López, secretario de Organización del Comité Directivo Estatal; Rafael Díaz Flores, regidor del municipio de Temoaya, así como integrantes del Comité Municipal, subraya el comunicado.

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