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Análisis

Por: Tomás Flores Rosales
• Proyecto de Higinio Martínez Miranda podría pasar a formar parte de la “Fuerza Mexiquense” priista.
• El aspirante morenista a la gubernatura “ni ve ni oye” al presidente Andrés Manuel López Obrador.
• Se especulan indicios que sus arengas por la candidatura de Morena a gobernador del Estado de México están impulsadas y financiadas por grupos con tendencia tricolor.
• Paralelo al mitin en Toluca, orquestado por Higinio Martínez, Andrés Manuel López Obrador lo contrarrestó con una gira por dos municipios mexiquenses, acompañado por Alfredo del Mazo Maza a la misma hora del pasado sábado.
• Alejandra del Moral Vela incursiona en ambiente mediático nacional, es calificada como la prospecta del PRI a la gubernatura del Estado de México con más cualidades.
• Ana Lilia Herrera Anzaldo, Laura Barrera Fortoul, Alfonso Navarrete Prida y Ricardo Aguilar Castillo, a la expectativa dentro del PRI.

Higinio Martínez Miranda se estaría convirtiendo, en estos momentos, en la primera escisión de Morena a favor de los opositores del partido político de Andrés Manuel López Obrador, aun cuando dicho organismo no es oposición en el Estado de México, entidad donde el senador podría contribuir a que el PRI, del mítico “Grupo Atlacomulco”, conserve la titularidad del poder Ejecutivo.

Y no sería un caso menor, pues de mantenerse el PRI en el poder en la entidad mexiquense, representaría anímica, política y electoralmente un alto riesgo para Morena en el contexto de la lucha presidencial del 2024. Quien intente hacer un análisis político serio de la conducta que ha externado Andrés Manuel López Obrador y que ha calado en el nivel de politización de los habitantes del Estado de México y de una gran parte de los citadinos de la Ciudad de México, en sus más de tres años al frente del Ejecutivo federal, alcanzaría cierta honestidad inmediata, pues en estos sectores de la ciudadanía podría imperar que el presidente de la República piensa bien, pero actúa mal en varios temas de la agenda nacional.

No podrá –como se observa– desterrar durante su mandato de dos años y medio que le restan, desaciertos que le podrían quitar multlipicados adeptos; es decir, votos verdaderamente razonados, como los que caracterizan a la mayoría de mexiquenses y capitalinos.

Esos desaciertos son:

1.- La frustrada investigación del caso Ayotzinapa.

2.- El no haber evitado la incrustación de Manuel Bartlett Díaz a su gabinete, y

3.- La fallida política de “abrazos no balazos”.

Quizá, esto último, deriva de la responsabilidad compartida con sus antecesores, independientemente del partido político al que pertenezcan, pero los numérales 1 y 2 son moralmente peso específico de su responsabilidad directa al frente de la Presidencia de México.

Y es que hasta el momento, Andrés Manuel López Obrador y su gobierno han sido beneficiados de la prudencia que su condición intrínseca obliga aplicarla a grupos de real poder, léase intelectuales, corporaciones de enormes capitales privados, células pensantes asentadas en las fuerzas armadas y sectas inconformes refugiadas en las Iglesias, principalmente en la católica, clivajes todos que podrían manifestarse a la hora de decidir a autoridades pos AMLO.

No es necesario acudir aquí a profundidades de ningún tipo que puedan rayar en la ficción, únicamente la idea es ilustrar el contexto sobre el cual el presidente de la República intenta fincar lo que él llama “Cuarta Transformación”, que como ya se ha escrito en este espacio, en el transcurso del tiempo de gestión obradorista se diluye dicho concepto por tratarse de una especie de “ocurrencia” que transita en la mente de un solo individuo a contracorriente de las etapas históricas a las que alude López Obrador de manera extremadamente frágil, mismas que en el devenir de la República se marcan como alimentadas con extrema necesidad y desesperación auténtica y válida por el pueblo de México en demanda de justicia social, y no como lo intenta hacer en lo individual el tabasqueño, que podría pensar bien, pero podría estar actuando mal hasta el momento en función de lo que podrían interpretar los potenciales votantes del Estado de México y de la capital del país, por poner solo dos ejemplos.

Por eso, la escisión que podría desprenderse de la ambición apresurada de poder mostrada por el legislador mexiquense Higinio Martínez Miranda, en respuesta a la arrogancia expuesta por Andrés Manuel López Obrador, ante las intenciones electorales del representante popular, son materia para el posible fracaso democratizador del partido político del presidente de la República y, a la vez, para la evidente falsa lealtad ofrecida por el senador de Morena.

Y es que por cualquier lado que se le quiera analizar, la postura del ex alcalde de Texcoco en el sentido de que respeta y quiere “casi como hermanos” a Delfina Gómez Álvarez y Horacio Duarte, no muestra congruencia, pues mantiene una arenga por la candidatura de Morena a gobernador del Estado de México, sin que estén presentes en los mítines sus correligionarios partidistas con las mismas aspiraciones a competir por la gubernatura del Estado de México, seguramente porque tanto la secretaria de Educación, como el titular del Sistema de Aduanas del país, no se arriesgan a contravenir la postura de Andrés Manuel López Obrador, misma que ya ofreció de manera pública en lo relativo a que la primera es su candidata al cargo que dejará Alfredo del Mazo Maza.

Fuera de lugar el discurso de Higinio Martínez Miranda, quien suma, a su decir, a alcaldes, diputados y líderes regionales de Morena a su proyecto, mismo que está invirtiendo millones de pesos en reuniones que ha denominado “Mexiquenses de Corazón”, cuya transparencia económica y logística en cualquier momento será cuestionada incluso por el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador.

El senador Martínez Miranda insiste en convocar a los líderes principales de Morena a incidir en la postulación del candidato a la gubernatura mexiquense mediante el “consenso” al interior del partido y posteriormente, si es necesaria, la aplicación de la encuesta anunciada por el jefe del Ejecutivo federal en calidad, este último, de líder del partido, secundado, ese anuncio, por el dirigente nacional, Mario Delgado.

La petición al respecto del aspirante morenista a la gubernatura también se observa incongruente, pues el presidente de la República, el gran elector de Morena, ya decidió, incluso las afirmaciones de Higinio Martínez Miranda, en el sentido de que si él no es el candidato no hay problema continuará luchando a favor del partido sea quien sea el o la abanderada, también lo contradicen, pues con la sola insistencia de salir a las calles a presionar, está induciendo a sus huestes a ir por inercia en contra de su partido si no logran su objetivo, lo que significará la escisión más seria que enfrente el partido Morena en este proceso para elegir a su abanderado a la gubernatura mexiquense.

Y, la verdad, al parecer, Higinio Martínez Miranda insiste en no ver ni oír a Andrés Manuel López Obrador, pues el fin de semana mientras el senador emitía su discurso ante cientos de seguidores reunidos en el centro de la ciudad de Toluca, el presidente de la República efectuaba una gira de trabajo por dos municipios del Estado de México, acompañado por Alfredo del Mazo Maza, ante decenas de mexiquenses beneficiados con los programas sociales impulsados por los gobiernos federal y estatal, respectivamente.

Durante el recorrido de López Obrador y Del Mazo por las demarcaciones de Morelos y Acambay, simpatizantes de Delfina Gómez Álvarez externaron su apoyo a la maestra para ser considerada como candidata de Morena a la gubernatura del Estado de México, al tiempo que también vitoreaban al presidente de la República.

El portal de noticias SinEmbargo describe lo que publicaron algunos medios de circulación nacional tras los eventos casi simultáneos el sábado pasado de Higinio Martínez Miranda en Toluca y del presidente de la República junto con el gobernador mexiquense en los municipios mencionados:

“Carteles con un delfín portando un moño rosa fueron vistos en las inmediaciones donde posteriormente llegaría el presidente López Obrador para inaugurar una sucursal del Banco del Bienestar en el municipio de Morelos”.

Agrega: pobladores de comunidades en el Estado de México portaron carteles alusivos al apoyo de la titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) Delfina Gómez para candidata de Morena por la gubernatura de dicha entidad.

De acuerdo con información del periodista Pedro Villa y Caña del diario El Universal, militantes de Morena pidieron a beneficiarios de programas sociales que, cuando llegara el presidente Andrés Manuel López Obrador –quien acudió este sábado al estado por motivo de su gira por la República– estos alzaran sus cartulinas mientras que gritaran “¡Presidente, presidente!”

Los carteles en cuestión mostraban a un delfín con un moño rosa, en alusión al apoyo que brindan las y los pobladores a la secretaria Delfina Gómez Álvarez para que sea la candidata a gobernadora del Edomex por Morena en las próximas elecciones en la entidad de 2023.

“Venimos a ver al presidente y apoyar a Delfina, Viva AMLO, Viva AMLO”, explicó un militante de Morena identificado como José Miguel Romo, a quienes preguntaban lo que tenían que decir a la llegada del presidente, de acuerdo con información del periodista Jorge Ricardo del diario Reforma.

El presidente López Obrador acudió al Estado de México este sábado para inaugurar la sucursal San Sebastián Buenos Aires, del Banco del Bienestar en el municipio de Morelos, donde informó que cerca de 17 mil 782 personas se ven beneficiadas por los Programas para el Bienestar.

El próximo año serán las últimas elecciones previo a las presidenciales en 2024, donde se disputarán las gubernaturas en Coahuila y el Estado de México, este último siendo uno de los últimos bastiones del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Durante las pasadas elecciones estatales del 2017, Delfina Gómez perdió por un margen pequeño contra el actual gobernador Alfredo del Mazo, obteniendo el 30.78 por ciento, equivalente a un millón 871 mil 542 votos, contra el 33.56 por ciento (dos millones 040 mil 709 votos) que alcanzó el priista, concluye la versión de SinEmbargo.

Difícil que el presidente de la República cambie su preferencia de apoyar a Delfina Gómez Álvarez con base en su argumento de que ya no hay “tapados”, esa práctica ya no existe, ha insistido en sus conferencias de prensa matutinas, por lo que los seguidores de Higinio Martínez Miranda podrían calificar como imposición dicha postura presidencial, mientras que para López Obrador es libertad sin hipocresía conocer de antemano a quien podría gobernar la tierra del mítico “Grupo Atlacomilco”, mismo al que se podría sumar Higinio Martínez Miranda si no es favorecido con la candidatura de Morena a primer mandatario mexiquense, pues no faltan las especulaciones en el sentido de que el senador está siendo impulsado y financiado por grupos de interés priista a fin de debilitar al partido de Andrés Manuel López Obrador y finalmente el proyecto del Texcocano pase a formar parte de la “Fuerza Mexiquense”, lo que no sería por vez primera que Higinio Martínez Miranda se aliara a un gobierno priista mexiquense en funciones.

Síntesis política

Así describen algunas publicaciones de corte especializado a la actual secretaria de Desarrollo Social, Alejandra del Moral Vela, aspirante a la candidatura del PRI a la gubernatura del Estado de México, “mujer de gobierno, madre, esposa, millennial, sabe tomar decisiones, dirigir equipos, una mujer inquebrantable”, con lo cual muestra ventaja amplia en lo que respecta al renglón mediático a escala nacional.

También a sus estilo , Ana Lilia Herrera Anzaldo intenta posicionarse desde el punto de vista mediático con resultados distintos a los alcanzados por la actual secretaria de Desarrollo Social del Gabinete de Alfredo del Mazo Maza, Alejandra del Moral Vela, junto con Laura Barrera Fortoul, legisladora, esta última, que sabe y entiende el papel que desempeña como prospecto priista a la gubernatura en favor del sistema de gobierno mexiquense en funciones, por lo que, como se observa, no se apasiona. En tanto, los varones priistas, aspirantes a la candidatura tricolor a la gubernatura que dejará en septiembre del 2023 Alfredo del Mazo Maza, se mantienen a la expectativa:

A.- Alfonso Navarrete Prida, aplicando toda su experiencia en política de alto nivel.

B.- Ricardo Aguilar Castillo, inmerso en la disciplina que le asiste al formar parte en estos momentos del CEN de su partido.

Todas y todos a la espera de los tiempos coyunturales dentro de PRI, su partido.

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