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Grillas y otros chismes

Por: Redacción

En esta columna no emitimos opinión alguna, solo reproducimos las notas de chismes de la grilla y los acontecimientos importantes de la política nacional.

Estimados lectores, aquí les traemos lo más fresco de los chismes y las grillas del día.

• El registro en el padrón para vacunar a los adultos mayores, ¿fue otro distractor?

• La pugna interna en Morena por las candidaturas no cesa.

• Los agandalles de Alito y sus amigos en el PRI.

• El escándalo de la mafia rumana que operaba en México implica a personajes de la política.

Este lunes reinició la vacunación contra Covid-19 y nos hacen ver un detalle: las personas mayores que serán inoculadas no recibieron alguna llamada telefónica para presentarse en el punto de vacunación. Es decir, en los municipios seleccionados, toda aquella persona que se presente en los puntos de vacunación será inmunizada solo con comprobar su edad y que su domicilio está dentro del municipio seleccionado.

Al menos en estos casos, de nada sirvió haberse registrado en la página de internet cuyo mal funcionamiento al arranque costó duras críticas al gobierno federal.

Tampoco en estos casos sirvieron las llamadas que los denominados Servidores de la Nación realizaron a los adultos mayores para prometerles que serían contactados para informarles el día y el lugar en que serían vacunados, incluso les dijeron que si ellos no podían caminar, la vacuna les sería llevada y aplicada en su propio domicilio.

¿Servirá en algún momento el registro que a muchos adultos mayores ilusionó? ¿Ahora la vacunación será para todos los adultos mayores que vivan en un municipio designado? Si alguien sabe, sería bueno que lo aclarara para que quienes se registraron no estén a la espera de la llamada que les prometieron y corran a formarse cuando la vacuna llegue a su municipio.

Se dice que los apuros del dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, a quien se le han complicado más de la mitad de los procesos internos para elegir candidatos a gobernadores de su partido, no terminan. En San Luis Potosí, donde la postulación de la médico Mónica Rangel desató una tormenta interna que le estalló a Delgado el mismo día en que le comunicaba a las otras aspirantes mujeres la decisión de postular a la secretaria del gobierno priísta de Juan Manuel Carreras, ahora no sólo le tienen tomada la sede del partido sino que la fractura morenista en tierras potosinas prácticamente le resta posibilidades de ganar y podría allanarle el camino al cuestionado candidato del PVEM, Ricardo Gallardo. Quizás lo único que salve a Morena del fracaso total en San Luis es el fichaje de último momento de Salvador Nava, el popular alcalde de la capital potosina, quien después de ser despreciado por el PAN para la gubernatura, aceptó buscar la reelección en la presidencia municipal por Morena. Veremos si Nava, con su popularidad, logra evitar el naufragio morenista en San Luis.

Hablando de las grillas en el PRI, se dice en radiopasillo que al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, le tienen muy sin cuidado las quejas de los grupos de su partido, tras lo que muchos priístas consideraron un “agandalle” de Alito y sus amigos. Aunque en la oficina del presidente priísta sí reconocen que hubo “algunos excesos” en las listas pluri, como el de Carolina Viggiano ,que se metió ella, pero además metió a su secretario particular y hasta a su hijo, además de la reelección de su esposo Rubén Moreira, en el caso de los colaboradores cercanos de Alito, justifican que el dirigente del PRI decidió armar una bancada de “leales y cercanos” en la que él tenga el control y no los gobernadores del PRI, a los que ciertamente ni consultó ni tomó en cuenta a la hora de armar las listas, porque en general considera que casi todos los gobernadores están “entregados al Presidente” y han traicionado a su partido al grado de entregar el poder en las próximas elecciones. Y hasta dan nombres de los gobers a los que en Insurgentes Norte ven como “traidores”, empezando por el mexiquense Alfredo del Mazo, que por cierto andaba aplaudiendo con el presidente López Obrador el show de los aviones en Santa Lucía, hasta el potosino Juan Manuel Carreras, que pactó con Morena; el sinaloense Quirino Ordaz, que mandó a un candidato “suave” como Mario Zamora para dejarle el paso libre a su amigo el candidato morenista Rubén Rocha, o el de Guerrero, Héctor Astudillo, que ya hasta le está retirando las denuncias de violación a Félix Salgado porque ya tiene un acuerdo para entregarle la gubernatura. “¿Por qué Alito iba a darles a los gobernadores diputaciones que sólo le van a entregar sus votos a Morena y a López Obrador?”, preguntó un cercano colaborador del presidente priísta. Así que, en la lógica de un PRI resquebrajado y desunido, en el que cada quien está ya viendo por su santo y cuidándose las espaldas, Alejandro Moreno prefirió hacer su propia bancada con sus amigos Murat y Moreira.

Con el escándalo de la mafia rumana que operaba en México, con su sede principal en Cancún, empiezan a aflorar las conexiones políticas de ese grupo dedicado al robo de tarjetas y que defraudó con millones de dólares a turistas mexicanos y extranjeros. Aunque la UIF de Santiago Nieto ha negado que existan conexiones con personajes cercanos del lopezobradorismo como René Bejarano, empiezan a surgir evidencias y relaciones que confirman que al menos hay dos personajes que estuvieron presentes como invitados en la toma de posesión del presidente López Obrador, el 1 de diciembre de 2018 en Palacio Nacional, que aparecen entre los personajes mexicanos investigados por estar vinculados a los rumanos que lidera Florian Tudor “El Tiburón”. Israel López Salazar y Luis Miguel Zetina, presuntos operadores de la mafia rumana, estuvieron en la lista de asistentes a aquel evento en Palacio y hasta se tomaron fotografías con miembros del nuevo gabinete lopezobradorista como Manuel Bartlett y Miguel Torruco. Israel López era muy cercano a Bejarano desde los tiempos del PRD y al actual secretario particular del presidente, Alejandro Esquer, quien lo utilizaba para la organización de eventos de López Obrador desde las campañas perredistas y luego en la campaña presidencial de 2018. Los dos, Israel y Luis Miguel Zetina, tenían tratos directos y operaban asuntos para Bejarano y Esquer, pero también eran amigos de Greg Sánchez, ex alcalde perredista en Cancún, y de Nicolás Mollinedo, el famoso “Nico”, quien fuera el chofer de todas las confianzas de AMLO durante varios años. Nico, junto con Marco Mejía, ex jefe de Seguridad de López Obrador, a quien llamaban “Puma”, se fueron a vivir a Cancún y obtuvieron allá cargos y contratos. Nicolás Mollinedo obtuvo en 2008 un contrato por varios millones de pesos para proporcionar el servicio de alimentos en la cárcel de Cancún, por asignación directa, mientras Marco Mejía fue nombrado director del penal municipal y un año después, en 2009, fue detenido y acusado por haber participado en el asesinato del general Mauro Enrique Tello, el teniente de infantería Getulio César Román y el sobrino del alcalde Greg Sánchez, Juan Ramírez Sánchez. Todos esos personajes, en algún momento muy cercanos al ahora ex presidente, aparecen conectados a los dos operadores de la mafia rumana, Israel López y Luis Miguel Zetina. ¿Irán a fondo la UIF y la FGR en contra de todos los involucrados con esa mafia que defraudó con más de 240 millones de dólares en robos a tarjetas bancarias?

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